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Inicio » Mercado » BRAFA: El país de las maravillas

Brafa, una de las ferias de arte más prestigiosas del mundo, es como un escaparate de las maravillas que el ser humano es capaz de crear, presentando un recorrido por más de 5.000 años de historia. Con esta edición celebra su 65 aniversario y puede visitarse hasta el 2 de febrero en los pabellones de Tour & Taxis de Bruselas. 133 expositores participan de la filosofía eclecticista de la feria, orientada a la conciliación de diversos estilos y épocas en objetos de arte, como pintura y escultura, mobiliario, artes decorativas, arqueología, joyería, arte tribal, tapices… Calidad y autenticidad van de la mano, requisito que atrae a los coleccionistas más exigentes y convierte la feria en una cita imprescindible para los amantes del arte. Las mejores galerías quieren estar en Brafa, no es raro que haya lista de espera. Las más espectaculares joyas brillan en la feria bruselense, desde diseños de Lalique en Époque Fine Jewels (Kortrijk); Boucheron en Bernard Bouisset (Béziers); Cartier en Véronique Bamps (Mónaco); diseños antiguos en Chamarande (Bruselas), y orfebrería que ha seducido a las casas reales europeas en Nardi (Venecia). En pintura, Harold t’Kint de Roodenbeke (Bruselas) muestra una muy bella Bañista del pintor belga Léon Spilliaert, un redescubrimiento cada vez más valorado; Rosenberg & Co (Nueva York), obras internacionales de importantes artistas impresionistas, modernos y contemporáneos. Meessen De Clercq (Bruselas), obras del español José María Sicilia, de vivos colores y gran sutileza, basadas en el sonido del canto de los pájaros. Isabelle Maeght (París) perpetúa la tradición familiar con artistas contemporáneos junto a Georges Braque, Joan Miró y Calder. Un bello paisaje nevado neoimpresionista de Camille Pissarro pintado en Éragny en 1885, en Stern Pissarro Gallery (Londres). Las telas sin pintura, creadas con telas de algodón teñido de distintos colores y cosidas, es el legado minimalista de Ethan Cook, que puede verse en Patrick de Brock Gallery (Knokke-Heist). En arte tribal, Guilhem Montagut (Barcelona) presenta piezas muy selectas de África junto a pinturas de Miquel Barceló de su época de Mali. Didier Claes (Bruselas) ofrece también piezas importantes, como un fetiche de clavos del Congo y un relicario Kota de Gabón. Los amantes del mobiliario tienen que acercarse a Axel Vervoordt (Wijnegem), donde podrán además sumergirse en la estética oriental y Zen. Los apasionados por la arqueología china tienen que pasar por Eric Pouillot (París), donde encontrarán raras piezas de la Dinastía Tang. El orientalismo y la Belle Époque seducirán en Galerie Ary Jan (París). La belleza y refinamiento de los tapices, tanto orientales como contemporáneos, están en N. Vrouyr (Amberes), la firma más antigua de Bélgica. En platería, el gran experto es Francis Janssens van der Maelen (Bruselas). Theatrum Mundi (Arezzo) ofrece un meteorito de Marte descubierto en el desierto de Libia por un millón de euros. Para celebrar su 65 aniversario, Brafa conmemora la caída del muro de Berlín hace 30 años. Fragmentos del muro, como monolitos, cargados de presencia humana con sus graffiti, se han convertido en objetos de una gran carga histórica, por los que los coleccionistas pueden pujar en la subasta benéfica que organiza Brafa. Para participar: https://www.brafa.art/en/auctions. En este momento, las pujas están entre 16.000 y 18.000 euros cada fragmento. [En imagen: Simon Hantaï, Blancs. Opera Gallery]

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