Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Entrevista » La forja de un visionario: La Colección Leopold

Cuando el gran coleccionista y mecenas de las artes austriaco Rudolf Leopold fallecía en 2010, a los 85 años de edad, siendo director del museo que lleva su nombre, dejaba tras él un legado excepcional. Coleccionar había sido el motor de su vida. Sus debilidades artísticas no se limitaban a la Viena modernista fin de siècle sino que abarcaban campos tan dispares como la pintura antigua, los muebles artesanos o el cristal.

Colección Leopold
Rudolf Leopold, fundador y director artístico del Museo Leopold y su esposa Elisabeth, miembro del consejo de administración de la Fundación Privada Museo Leopold © Fundación Privada Museo Leopold, Viena / Foto: Walter Henisch

Rudolf Leopold había visitado por primera vez el Kunsthistorisches Museum (Museo de la Historia del Arte) de Viena cuando era un joven estudiante de medicina de 22 años, y quedó tan abrumado por lo que vio que decidió estudiar Historia del Arte y formar su propia colección. Dado que los maestros antiguos quedaban fuera de sus posibilidades económicas, empezó adquiriendo obras del siglo XIX. Pero cuando el artista Egon Schiele se cruzó en su camino, Leopold sintió que la destreza de este torturado creador era comparable a la de los grandes maestros y que sus obras reflejaban las turbulencias de su tiempo. Así, consagró toda su energía –y recursos financieros– a formar la colección más amplia y valiosa dedicada a Schiele. De hecho fueron los cuadros de la Colección Leopold exhibidos en museos y salas de exposiciones de todo el mundo los que convirtieron a Egon Schiele en la celebridad que es hoy propulsándole a la primera división de los artistas europeos.

El profesor Leopold no sólo desarrolló una entusiástica campaña a favor de Egon Schiele, sino que también promovió el reconocimiento de muchos de sus contemporáneos. Durante cinco décadas y con el apoyo incondicional de su esposa Elisabeth Leopold, reunió una colección de más de 5.200 obras de arte, que fueron depositadas en 1994 en el Museo Leopold – Fundación Privada. Hoy, el Museo Leopold goza de una reputación mundial y es una de las principales atracciones de Viena. El núcleo de la Colección Leopold lo compone el arte austríaco de la primera mitad del siglo XX, así como los cuadros y dibujos de Egon Schiele y Gustav Klimt. La transición del Art Nouveau al Expresionismo puede visualizarse paso a paso. Tendencias del Mercado del Arte ha tenido el privilegio de charlar con la viuda del ilustre coleccionista, Elisabeth Leopold, y con su hijo Diethard, miembro de la junta directiva del museo y psicoterapeuta de profesión, para recordar la apasionante aventura personal que se esconde detrás de esta colección única.

Vanessa García-Osuna