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Inicio » Entrevista » Crónicas de metal

“Sostener el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora…” es la sensación que describió William Blake en su poema Ver un mundo, la que puede experimentar alguien sensible al tener entre las manos una moneda antigua. Pocos objetos ofrecen en apenas unos centímetros tal caudal de información sobre historia, arte, economía, política…  Fue un sestercio que reproducía el inconfundible perfil barbudo de Adriano, el emperador refinado y amante de las artes nacido en Hispania, el que encendió en Jesús Vico la chispa de una afición que empezó siendo un pasatiempo y acabó convertido en su modo de vida. Ser cofundador de la Asociación Española de Numismáticos Profesionales o una autoridad mundial en moneda visigoda, son sólo algunos de los logros que jalonan una trayectoria profesional que comenzó en 1971 y que este año celebra su medio siglo. Pero el suyo no ha sido un camino solitario sino que ha contado con compañeros de viaje como Julio Chico Escudero, con quien se asoció en 1986, o Fernando Segarra Koester, que se vinculó a la empresa el año pasado. La segunda generación de la familia está representada por su hijo, Jesús Vico Belmonte, que ostenta el cargo de director general de la firma, especializada no sólo en numismática sino también en arqueología.  [Vanessa García-Osuna. Foto: Erea Azurmendi]

JESUS-VICO-&-CO