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Inicio » Mercado » Un dios bello y excesivo

Hasta el siglo XVIII las colecciones inglesas de antigüedades consistían principalmente en pequeños objetos fácilmente transportables como monedas, intaglios y bronces. Sólo unos pocos mecenas muy ricos y poderosos, entre los que destacaron el rey Carlos I y Thomas Howard, conde de Arundel y Surrey, pudieron permitirse adquirir esculturas antiguas.
Esto cambió drásticamente en la segunda mitad del siglo XVIII. A medida que la fiebre por el arte clásico se extendía por Gran Bretaña y el resto de Europa, Roma se convirtió en la meca de los milordi ingleses que acudían en busca de souvenirs culturales. En 1771, William Petty Lansdowne, conde de Shelburne que llegó a ser Primer Ministro de Inglaterra, visitó Italia y quedó tan maravillado con los vestigios del antiguo imperio que decidió adquirir para su mansión londinense en Berkeley Square un conjunto de esculturas. Al hacerlo, Lord Shelburne se convirtió en uno de los grandes mecenas de escultura antigua de su tiempo. Para llevar a cabo sus planes, el aristócrata se aseguró la ayuda de Hamilton, por cuyas manos pasaban la mayoría de antigüedades destinadas a compradores ingleses.
Un artículo en el Burlington Magazine publicado en 1905 explicaba: «El método empleado era curioso. Gavin Hamilton, pintor, anticuario y excavador escocés establecido en Roma, se comprometía por contrato a ornamentar la residencia con antigüedades. El acuerdo estipulaba que debía suministrar dieciséis estatuas, doce bustos, doce bajorrelieves, once cuadros históricos y cuatro paisajes con figuras relativas a la guerra de Troya. Toda la colección debía ser entregada en el plazo de cuatro años con un coste de 6.050 libras esterlinas.» Entre las piezas se encontraba esta herma de Dionisio, el dios del teatro, las fiestas, el vino y los excesos. Con una altura de 151 cm, este mármol del siglo II d.C, permaneció en Lansdowne House hasta 1930 cuando fue subastado en Christie’s. Su siguiente destino fue la Colección Bergsten de Estocolmo donde ha permanecido hasta ahora. El 16 de diciembre, Christie’s la saca al mercado nuevamente valorada entre 780.000 y 1,2 millones de euros.

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