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Inicio » Archivo » El río de la vida. Una conversación con Lawrence Weiner

Lawrence Weiner, una de las figuras capitales del Arte Conceptual, nació en 1942 en el Bronx, Nueva York. Tras graduarse en la escuela secundaria, desempeñó empleos de lo más dispar: en un petrolero, en muelles, y en trenes de carga y descarga. Viajó por toda América del Norte antes de regresar a Nueva York, donde expuso en la galería Seth Siegelaub Contemporary Art en 1964 y 1965. Weiner tiene obra en importantes colecciones públicas y privadas como la del British Museum (Londres) el Centro Pompidou (París), el Museo Ludwig (Colonia), el Museo Guggenheim (Nueva York y Bilbao) entre otros muchos. Tendencias del Mercado de Arte ha hablado con el prestigioso artista, que vive y trabaja en Nueva York, con motivo de su próxima muestra que celebra en la galería Lisson de Londres.


Lawrence Weiner

Los primeros trabajos de Lawrence Weiner eran experimentos con lienzos de distintas formas. Más tarde, empezó a crear cuadrados que recortaba de alfombras o de paredes. 1968 marcó un punto de inflexión en su carrera, cuando realizó una obra insólita para una exposición al aire libre que organizaba su galerista, Seth Siegelaub, en la Universidad de Windham en Putney, Vermont.
La insólita propuesta consistía en que el artista definía el espacio para sus piezas recurriendo a medios más bien modestos: “una serie de estacas clavadas en la tierra, a intervalos regulares, unidas entre sí con cordeles demarcando una cuadrícula con forma de rectángulo de la que se extraería otro rectángulo.” Cuando los estudiantes cortaron la cuerda porque obstaculizaba su acceso al campus, Weiner se dio cuenta de que su instalación podría haber sido menos molesta: los espectadores podrían haber experimentado el mismo efecto que el artista deseaba simplemente leyendo una descripción verbal de la obra. Poco después de esto, decidió centrarse en el lenguaje como vehículo principal para su trabajo. Esta nueva posición cristalizó en sus tres conclusiones, ya célebres: “(1) El artista puede construir la pieza. (2) La pieza puede ser fabricada. (3) La pieza no puede ser construida. [Cada una de ellas siendo igual y consecuente con la intención del artista, la decisión como condición reside en el receptor en el momento de la recepción]”.

¿Cuál fue su primera experiencia memorable con el arte?
Ver unas reproducciones en la pared de la habitación de un joven aspirante a dibujante en el sur del Bronx, de donde soy yo, y darme cuenta de la relación que había entre lo que había visto en los museos y las aspiraciones de un pre-adolescente. Supongo que ésa fue realmente la primera experiencia que tuve relacionada con el arte y su uso.

Su madre le decía que convertirse en artista le rompería el corazón. ¿Estaba en lo cierto?. Por otro lado, usted celebró su primera exposición individual en 1960 pero ¿cuándo se dio cuenta de que podía vivir del arte? ¿Ha habido algún momento específico en que haya sentido que lo había “logrado” como artista?
Mi madre básicamente trataba de explicarme su creencia de que en el mundo en que vivimos el arte era solo una profesión apta para las mujeres y la gente rica. Y supongo que todavía sigo tratando de sentir que lo he “conseguido” como artista. No ha existido ningún momento concreto, aparte del sentimiento de saberme un privilegiado, en que haya sentido que he cumplido los requisitos.

¿Cómo es su proceso de trabajo?
El arte es parte del río de la vida. Considero que la mayoría de los proyectos en los que he trabajado hasta ahora están relacionados entre sí. Es muy difícil y totalmente innecesario separar el curso del agua de las orillas del río.

¿Cómo ve su evolución como artista? ¿Dónde se ve ahora artísticamente?
En desarrollo.

Usted ha producido libros, películas, videos, performances y audios… ¿De qué proyecto se siente más satisfecho?
El proyecto más importante, del que me siento más contento, es el de haber llegado hasta aquí desde allí, y confío en llegar desde aquí hasta allí.

Su trabajo se define por la creencia de que el arte es una realidad material entre los seres humanos y los objetos. ¿Cómo se desarrolló la idea de que el lenguaje es un material escultórico?
Darme cuenta de que el lenguaje era per se un material finito como la arcilla o el acero.

¿Hay artistas u obras de arte concretas que tengan un significado especial para usted, o que hayan sido particularmente inspiradoras?
Depende del día. Depende de qué referencias tenga que utilizar para comprender lo que no entiendo ese día. El arte sin metáforas ha sido extremadamente útil para desarrollar metáforas para mis deseos y necesidades.

¿Tiene algún recuerdo especial de España?
Mi primera visita a España fue en 1963, un periodo desafortunado en la historia de España en el que el paso de Hendaya era peligroso para jóvenes artistas de dudosas filiaciones políticas debido a la connivencia de los militares norteamericanos con el régimen de Franco. Pero después de haber visto a Gaudí, haber seguido las huellas de Tàpies, a quien admiraba por su posicionamiento político y moral durante un tiempo muy complicado en España, me sentí cautivado por las posibilidades de la cultura de Lorca. Me siento un privilegiado por haber trabajado en varios lugares de España, del norte al sur, del este al oeste.

 Una palabra tuya

Las instalaciones sobre muros y paredes han sido el principal medio de expresión de Weiner desde los años 70. Consisten en palabras que forman frases inconexas y descontextualizadas, que hacen que el espectador se pregunte cuál es el significado de la obra, e invocan su propia imagen mental de las descripciones. El interés por la idea que inspira la obra, más que por la obra propiamente dicha, es típico del arte conceptual. Las letras de estas instalaciones no tienen por qué ser pintadas por el propio Weiner, siempre que el pintor cumpla con las instrucciones que le dicte el artista. Aunque en estas obras se centra en el potencial del lenguaje como forma de arte, los temas de sus declaraciones epigramáticas son a menudo materiales, o una acción o un proceso físico. Por ejemplo: Un cuarto esmalte industrial exterior verde lanzado sobre un muro de ladrillos (1968) o Tierra a la Tierra cenizas a cenizas polvo a polvo (1970). En otros, el tema conlleva una traducción a partir de otra lengua o un encuentro con un límite nacional, por ejemplo: La unión de Francia Alemania y Suiza por cuerda (1969). En las décadas sucesivas, Weiner exploró la interacción de la puntuación, las formas, y el color como inflexiones del significado para sus textos.

¿Qué es una obra de arte?

Al igual que otros artistas conceptuales que alcanzaron reconocimiento internacional a finales de los años 60 y comienzos de los 70, Weiner investigó nuevas formas de exhibición y distribución que desafiaban las ideas tradicionales sobre la naturaleza del objeto artístico. Su única contribución a una presentación organizada por el galerista y editor Seth Siegelaub en 1968, fue un pequeño libro titulado Statements [Declaraciones]; dado que la pieza consistía únicamente en palabras, no había razón para exponer un objeto físico. Ese mismo año, Weiner también contribuyó a las páginas de Xeroxbook, otro proyecto de Siegelaub, un compendio de fotocopias de siete artistas conceptuales.

Jorge Kunitz