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Inicio » Mercado » Ensor, el maestro moderno flamenco

Un pionero, un gran artista y una figura clave e inclasificable en la historia del arte moderno. El legado de James Ensor (Ostende, 1860 –1949) se extiende por todo el mundo, pero en ningún otro lugar puede disfrutarse como en su hogar: Flandes.
Nacido en Ostende, de padre británico y madre belga, creció en las tiendas de recuerdos que regentaban sus progenitores.

Los baños de Ostende © Athos Burez.[Fragmento]

Los baños en Ostende [fragmento] © Athos Burez

Las máscaras de carnaval que allí vendían le cautivaron desde temprana edad, y se convertirían en una parte esencial de su trabajo. Aunque nadie pensó en ello cuando el joven James empezó a asistir a clases de dibujo con catorce años. Poseía un evidente talento que se desarrolló aún más en la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas. Allí, puso los cimientos de una impresionante carrera que se desarrollaría casi 70 años, y durante la cual produjo unas 850 pinturas. Ensor fue pionero en muchos estilos, como el luminismo, el fauvismo, el cubismo, el expresionismo, el futurismo y el surrealismo. Le gustaba experimentar, pero a menudo volvía a temas recurrentes en su obra. Por ejemplo, en sus lienzos con frecuencia aparecen personajes enmascarados, un guiño a su infancia en la tienda de souvenirs. También la figura de la muerte es una constante, al igual que su aversión a la burguesía y a los valores establecidos, a pesar de que, años después, en 1929, él mismo formara parte de ella al ser nombrado barón. Esta mezcla única dio como resultado obras maestras que ahora se exponen en los museos más importantes del mundo.

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En vida, Ensor apenas se alejó de su Ostende natal, sólo el tiempo necesario para formarse en la academia de Bruselas. Pasó el resto de sus días ante el tranquilizador arrullo del Mar del Norte. Y, precisamente por eso, el mejor lugar para conocerlo es la ciudad que le vio nacer, donde pintó sus obras maestras y falleció.
No puede faltar una visita a La Casa James Ensor, a un tiro de piedra de la playa del Mar del Norte. Allí vivió y trabajó durante los últimos años de su vida. La vivienda se ha conservado en su estado original y se puede visitar. Las habitaciones decoradas temáticamente y las exposiciones temporales arrojan luz sobre aspectos diferentes de su vida y obra. El pasado mes de octubre se presentó la reinterpretación que el fotógrafo y artista flamenco Athos Burez ha hecho del emblemático lienzo Los baños en Ostende. Alrededor de 180 entusiastas ayudaron a recrear en vivo el colorido revoltijo de personajes del cuadro original de 1890. «Fue fantástico ver cómo tantos lugareños y fans de Ensor se inscribieron para ser figurantes en este proyecto», comentó Bart Tommelein, alcalde de Ostende. «Ensor conecta a personas de todas las edades y forma parte de nuestra identidad cultural.»

Detalle del interior de la Casa James Ensor

Detalle del interior de la Casa James Ensor

A quince minutos a pie de la casa del artista está el Mu.ZEE, que cuenta con una colección permanente dedicada al maestro. Aunque Ostende fue el gran amor de Ensor, también tuvo un idilio con Bruselas, donde encontró su voz artística. Fue cofundador de Les XX (Los Veinte), un innovador grupo de artistas que insuflaron una nueva dinámica al mundo del arte. En el entonces recién inaugurado Palacio de Bellas Artes (el actual Bozar) celebró su mayor y más importante retrospectiva. En la actualidad, todavía se pueden encontrar algunas de sus obras maestras en el Museo Real de Bellas Artes de Bruselas (KMSKB, Koninlijk Museum voor Schone Kunsten), así como en la sede de la ciudad de Amberes, que también cuenta con una notable exposición de trabajos suyos. El KMSK de Amberes exhibe algunos icónicos lienzos, mientras que el Museo Plantin-Moretus alberga una deliciosa colección de 188 grabados y 13 dibujos del maestro. En el Museo de Bellas Artes de Gante y en el cercano Museum Dhont-Dhaenens también se puede disfrutar de un buen número de sus obras. La obra de James Ensor puede haber conquistado el mundo, pero Flandes sigue siendo la cuna de su arte.

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