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Inicio » Entrevista » Drouot, historia viva

Es más que una casa de subastas. Hôtel Drouot, fundado en 1852 —en tiempos de Napoleón III—, es hoy el centro de subastas más grande del mundo. Desde entonces, ha llovido mucho. El histórico edificio —situado en el centro de París y en el que se instaló, en 1869, el primer ascensor hidráulico de toda la ciudad— fue demolido en 1976. En su lugar, se levantó uno nuevo e, incluso, se acortó la calle de la Grange-Batelière para abrir un muelle subterráneo capaz de recibir camiones de gran tonelaje. Algunos parisinos consideran que este inmueble ha pasado de moda y lo califican de «horroroso». Para su presidente, Alexandre Giquello, en cambio, tiene lo más importante: «Es eficiente». Más todavía para un centro que mueve medio millón de lotes al año. Drouot es hoy una plataforma tricéfala: tiene presencia física, con quince salas de subastas que operan al mismo tiempo, es muy dinámica en el ámbito digital, con 37 países y el 59% de las ventas totales, y también existe como medio de comunicación, con una revista en papel y digital única en Francia (la famosa Gazette Drouot) que fue creada en 1891 —este año celebra su 150 aniversario— y que acaba de lanzar una edición en inglés con contenidos adaptados a la audiencia anglófona. [Inés Martínez Ribas. Foto: María Lannino]