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Inicio » Entrevista » París no se acaba nunca

El arte francés de los 50 es la pasión del galerista y coleccionista Franck Prazan, que fue director de Christie’s Francia.

Franck Prazan, coleccionista y galerista francés, ha desarrollado una impecable carrera profesional. Fue director ejecutivo de Christie’s Francia después de haber trabajado para compañías de lujo, como Christian Dior y Cartier Internacional y desde 2004, dirige la galería Applicat-Prazan de París, fundada en 1989 por su padre, Bernard Prazan, especializada en la Segunda Escuela de París, de los años 50. Durante este mes de marzo, seguirá defendiendo a los artistas por los que apostó con éxito su progenitor, en el Salon du Dessin de París y en Tefaf
Maastricht.

¿Cuál fue su primera experiencia memorable con el arte?
De niño, pasaba todas las mañanas de los domingos con mi padre visitando los museos de París. Era el único momento que pasábamos juntos porque mi padre era un adicto al trabajo.

Usted ha trabajado para grandes empresas del sector del lujo ¿cómo llega al mundo del arte?
Cuando estudiaba en la European Business School de Londres en 1988 tuve la suerte de que me ofrecieran unas prácticas en Sotheby’s en el departamento de Arte Contemporáneo, que entonces dirigía Hugues Joffre. Años después, cuando Hugues, que ya se había convertido en Presidente de Christie’s Francia, estaba buscando un director ejecutivo, con vistas a la apertura del mercado de subastas francés, me ofreció el puesto. Me uní a Christie’s en 1996 y me esforcé por estructurar la empresa a fin de que estuviera a pleno rendimiento cuando el mercado de subastas abriera finalmente sus puertas en 2001.

¿Cuáles son sus grandes satisfacciones de aquella etapa?
Cuando dirigía Christie’s Francia, la venta más importante que conseguí fue probablemente la colección de Karl Lagerfeld.

Usted que ha estado en los dos bandos, ¿cuál es la ventaja de comprar a un marchante de arte antes que a una casa de subastas?
La ventaja más importante de comprar a un galerista es que, en la mayoría de los casos, la obra de arte que le ofrecen ha sido comprada por el propio marchante. Cuando un galerista se compromete él mismo a adquirir una pieza, antes de que usted tenga la oportunidad de comprarla en el mercado, esto es, en mi opinión, la mejor garantía de calidad, autenticidad y estado de conservación que se puede conseguir. Además, al ser un marchante especializado, totalmente centrado en el arte francés de la postguerra, me inclino a pensar que tenemos una cierta legitimidad en este campo, a diferencia de los comerciantes generalistas como las casas de subastas.

De todas las pinturas que han pasado por sus manos ¿cuáles recuerda con más cariño?
Tendría que mencionarle varias… pero si me pide una sola, entonces mi opción sería un cuadro de Pierre Soulages, titulado Pintura 195 x 130 cm, 1 septiembre de 1957. Recientemente vendí Composición abstracta 1952-1954 de Serge Poliakoff (expuesta en la FIAC 2013), y que anteriormente fue de la galería Beyeler de Basilea. Esta gran pintura era realmente extraordinaria y me hubiera encantado conservarla.

Bernard Prazan, su padre, fundó la galería en 1989, centrándose en la Escuela de París de los años 50. ¿Por qué esta especialización ?
Mi padre fue coleccionista mucho antes de dar el paso de convertirse en marchante. Su colección particular y conocimientos giraban completamente en torno a la Escuela de París de los años 50. Tanto él entonces, como yo ahora, nos inclinamos a pensar que ¡sólo se puede hacer bien lo que se conoce bien!.

En 2004 usted se hizo cargo de la galería paterna. ¿Cuáles han sido los cambios más llamativos, artísticos y comerciales, que ha detectado?
Viniendo de Christie’s probablemente habría sido más fácil para mí cambiar la orientación de la galería e introducir nuevas áreas de especialización. En 2004, el interés mundial por los principales artistas de la Escuela de París de postguerra no era tan fuerte como el que ha surgido desde entonces: Soulages, de Staël, Riopelle, Poliakoff, Vieira da Silva, Mathieu, Fautrier, Dubuffet, etc… obtienen ahora atractivos récords en las subastas. ¡Nos hace felices pensar que nuestro compromiso ha dado sus frutos!. Entre 2005 y 2012, nuestras ventas ¡se han cuadruplicado! Artísticamente, esto no cambia en absoluto nuestro punto de vista sobre la importancia de estos artistas. Siempre hemos creído que ocupaban un lugar primordial. Comercialmente, ¡le dejo que decida usted!.

¿De qué obras le hubiera gustado no separarse nunca?
A fin de evitar cualquier conflicto de intereses entre lo que vendo a mis clientes y lo que compro para mi colección particular (de lo contrario, ¿cómo podría pretender ofrecer a mi cliente lo mejor?), he decidido focalizar mi colección en un único artista. Colecciono obras de Martin Barré desde la década de los 50 y no vendo Martin Barré en la galería. Si algún día tuviera que vender obras de mi colección, tendría que dejar de coleccionarle. Espero no tener que hacerlo nunca….

¿Cuáles han sido los hallazgos más emocionantes que ha hecho ?
No puedo quedarme con uno solo. Todas las obras que he expuesto en mi galería son un milagro. Las pinturas importantes de los mejores artistas franceses de la postguerra son cada vez más difíciles de conseguir. ¡Cada una de ellas puede ser considerada un descubrimiento!.

¿Es el arte una buena inversión?
El arte no debe verse en términos de inversión. No me gusta esta idea. Una obra de arte no es dinero efectivo. El valor es más importante que el precio. La vida de una obra de arte es mucho más larga que la de cualquier coleccionista. Coleccionar es cuestión de pasión y paciencia. Sólo quienes comparten esta filosofía a largo plazo tendrán éxito en la formación de activos de valor incalculable para el futuro y para sus hijos.

¿Qué obras llevará a Tefaf?
Llevamos trece años acudiendo a esta feria, y de acuerdo con nuestra hiperespecialización en la segunda Escuela de París, presentamos obras de artistas de la década de los 50, como Hartung, Poliakoff, Appel y Jorn. De Hartung ofreceremos T1949 – 10, una pintura con una delicada composición y una sutil riqueza cromática. Este óleo sobre lienzo estuvo antes en la colección de Alain Delon. También llevaremos una obra de 1969 de Serge Poliakoff, a quien el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris dedica actualmente una retrospectiva. Pintada en el último año de su vida, esta composición es la culminación de la carrera artística de Poliakoff. En nuestro stand, habrá también dos lienzos pintados por los fundadores principales del movimiento CoBrA, Karel Appel y Asger Jorn. El óleo sobre lienzo de Karel Appel, titulado Nue bleue, de 1959, fue elegido para el cartel de la exposición de la obra del artista en la galería Rive Droite en 1960. En Colline enchantée, de 1957, Asger Jorn ha demostrado un trazo exaltado y seguro.