Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Entrevista » Hombre blanco, corazón negro

Marc Leo Felix

Su sueño de adolescente de descubrir el Congo marcó su vida de tal forma que le ha convertido en una autoridad mundial en historia del arte africano, concretamente del Congo. Marc Leo Felix, con galería en Bruselas, la Congo Gallery, posee una valioso colección de arte del Congo, además de un centro de investigación con miles de libros, fotografías, mapas y documentos. Su objetivo: donarlo todo a una universidad para crear una cátedra de historia del arte ritual africano antiguo.

¿Cuál fue su primera experiencia en África?
En 1959 viajé al continente en barco para descubrir lo que había estudiado sobre el Congo, pero yo era muy joven y no encontré nada, sólo un país convulso con muchos problemas por la independencia. El ambiente estaba enrarecido, no era un buen momento para quedarse y sólo estuve seis meses.

¿Cómo empezó su interés por el arte africano?
Surgió mientras estudiaba en la Academie Royal de Beaux Arts en Bruselas. Descubrí el arte africano hacia 1957-1958 y eso fue lo que me empujó a viajar al Congo; sentía curiosidad por ver qué me podía encontrar allí porque no comprendía lo que me habían enseñado sobre los africanos. Me habían contado que eran pueblos muy atrasados y a mi me extrañaba que hicieran un arte tan refinado… porque el arte africano no es primitivo, sino un arte formidablemente ejecutado. Luego regresé a Bélgica, hice el servicio militar pero al acabar no tenía dinero para volver a África, como deseaba, así que me fui a Oriente para trabajar y ganar algo de dinero y cuando lo conseguí, en 1964, regresé a África. Al principio estuve en Nigeria, luego me fui a Gabón y después a Camerún porque en el Congo a causa de la independencia había muchos problemas y revueltas. Finalmente volví al Congo en 1970 y me quedé en el país hasta 1974 cuando volví a Bruselas.

Desde entonces he estado yendo al Congo regularmente.