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Inicio » Entrevista » ¿Qué? La eternidad

Mimmo Jodice

Mimmo Jodice (Nápoles, 1934) se considera napolitano de nacimiento pero también por elección pues decidió permanecer en Nápoles para aprovechar su abanico infinito de posibilidades creativas: la arqueología, la arquitectura o la serena belleza de su bahía.

Considerado uno de los referentes de la fotografía internacional, Jodice es el invitado de honor del festival Photomed, dedicado a la fotografía mediterránea, que se celebra del 22 de mayo al 15 de junio, en la localidad francesa de Sanary-sur-mer. La exposición del fotógrafo italiano, en la que investiga las raíces y los mitos del Mediterráneo, podrá visitarse en el Hôtel des Arts Toulon.

“El Mediterráneo –ha dicho Jodice– con sus paisajes, sus ruinas, sus rostros y toda su riqueza visual, ha constituido para mí un estímulo. He intentado hallar las connotaciones intemporales, ajenas a cualquier geografía. He tratado de aprehender lo eterno –como un aura– que emana de los lugares.”

Ha pasado toda su vida en Nápoles… ¿cómo ha influido en su obra? ¿son visibles estas raíces mediterráneas?
Nací en un barrio popular de Nápoles y pasé mi juventud en las calles de este lugar extraordinario en el que la pobreza de la gente tenía como telón de fondo las construcciones regias y extraordinarias del arquitecto Sanfelice, la iglesia de Santa Maria della Sanià de 1602 de Frà Nuvolo o los hipogeos griegos y romanos. Mi blanco y negro nace de sus callejones oscuros y estrechos, de la luz que llega desde arriba y de las líneas nobles de esta bella ciudad.

Empezó a fotografiar en los años 60. ¿Cómo fueron los inicios?
El encuentro con la fotografía cambió mi vida: empecé a trabajar primero en la sala de revelado y luego salí al exterior a hacer fotos. Estaba fascinado por las asombrosas posibilidades del medio fotográfico.

Comencé a experimentar con los materiales, el papel fotográfico y la luz. Corté, rasgué y volví a montar las fotografías, las he sobreexpuesto, subexpuesto y les he echado por encima sal y hojas. Quería averiguar qué me podían ofrecer el cuarto oscuro y la cámara como herramientas.