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Inicio » Archivo » Farhad Moshiri. El rey Midas de Oriente Medio

Con motivo de su exposición Fluffy Friends [Amigos suaves y esponjosos] en el stand de la galería The Third Line en la feria Frieze, Farhad Moshiri, el creador persa que ostenta el récord de un artista en Oriente Medio con Eshgh (amor, en persa) adjudicado por 1,05 millones de dólares en la subasta de Bonhams del pasado marzo, conversó con nuestra revista sobre sus nuevas obras y sus futuros proyectos. Farhad Moshiri nació en Shiraz y actualmente vive en Teherán. Estudió arte y cine en el el Instituto de Artes Visuales de California, y logró reconocimiento internacional con su serie de JAR -pinturas de grandes ollas y cuencos adornados con caligrafía muy texturada y abdjad, un código de árabe religioso antiguo que emplea una correlación de letras y números. Moshiri pertenece a una nueva generación de artistas iraníes que narran su cotidianidad e ironizan sobre su entorno con un lenguaje contemporáneo.

¿En qué está trabajando en estos momentos?
Ahora mismo no me planteo abordar en mis obras ningún problema social o político. De hecho, conscientemente trato de mantenerme lejos de esto para evitar ser reducido a la categoría
de ‘artista regional’ que para mí es una trampa. Cuantas más referencias locales muestre tu obra, más posibilidades hay de que te conviertan en un artista regional, y yo deseo ser considerado simplemente un artista, sin ninguna connotación cultural. La mayoría de la gente cree que los artistas siempre estarán ligados a sus orígenes, y por eso yo, con mis nuevas obras, trato constantemente de rebatir esta idea.

¿Cómo cambiaron las cosas después del récord mundial de Esgh (subió de 150.000 a más de un millón de dólares)?
Cuando me enteré del récord ¡casi se me para el corazón!. Fue una noche absolutamente histérica. Mucha gente empezó a interesarse por el arte contemporáneo iraní después de mi éxito. Después de One WorldYek Don-ya y Eshgh se inició una transición: los intelectuales se convirtieron en comisarios de arte; las amas de casa en pintoras, y los miembros de la alta sociedad en marchantes y galeristas. Y al producirse este cambio de rumbo en el mercado todos ellos han tenido que volver a sus antiguas profesiones. Sólo quienes están auténticamente interesados en el arte actual seguirán trabajando en la creación, producción y, como coleccionistas, comprando a los mejores.

¿Cómo ha afectado la situación actual a su trabajo?
Los artistas tenemos que hacer un doble esfuerzo. Ya no puedes producir en masa como antes cuando el mercado estaba en su punto álgido y se vendía absolutamente todo. Ahora tenemos la oportunidad de perfeccionar nuestras habilidades y tratar de hacer algo genuino, potente, sin depender de nada más que de ti y tu trabajo. Vivimos momentos para la autorreflexión que debe servirnos para hacer las mejores obras de nuestra carrera sin tener que soportar la presión de los mercados especulativos.

V. G-O

Moshiri