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Inicio » Exposición » Hopper y sus paisajes del alma

Considerado como uno de los grandes pintores modernos, Edward Hopper (1882-1967) es conocido principalmente en Europa por las escenas de la vida urbana que produjo entre 1920 y 1960. Hasta ahora se ha prestado menos atención a sus paisajes que, sorprendentemente, no han merecido ninguna exposición monográfica. La Fondation Beyeler quiere subsanar esta laguna reuniendo 65 de ellos ejecutados entre 1909 y 1965. Nacido en la localidad neoyorkina de Nyack, tras formarse como ilustrador, Hopper estudió pintura en la School of Art de Nueva York. Junto a la literatura alemana, francesa y rusa, el joven artista encontró sus referentes en pintores como Velázquez, Goya, Courbet y Manet. Aunque trabajó durante mucho tiempo como ilustrador, su fama se sustenta, fundamentalmente, en sus óleos, que atestiguan su profundo interés por el color y su virtuosismo en la representación de la luz y la sombra. La idea de esta exposición surgió tras la incorporación a los fondos de este museo suizo de Cape Ann Granite, un paisaje pintado en 1928. Durante varias décadas, este cuadro perteneció a la célebre colección Rockefeller, y data de una época en la que Hopper recibió una creciente atención de críticos, conservadores y público. [Cape Cod Morning, 1950 Smithsonian American Art Museum © Herederos de Josephine Hopper / 2019, ProLitteris, Zurich]

Hopper