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Inicio » Sumario » Kiefer o el ardor

Anselm Kiefer nació en 1945 en Donaueschingen, una aldea de la Selva Negra alemana. Tras cursar estudios de Derecho comenzó su educación artística en Karlsruhe y después en Düsseldorf, representando a Alemania en la 39ª Bienal de Venecia en 1980. En 2007 Kiefer se convirtió en el primer artista en recibir en vida el encargo de instalar una obra permanente en el Louvre de París desde que lo hiciera Georges Braque medio siglo antes. Aquel mismo año creó la primera instalación Monumenta para el Grand Palais de París, y desde 1993 vive y trabaja en Francia. La Royal Academy of Arts de Londres repasa las cuatro décadas de trabajo arriesgado del artista alemán que aún se cuestiona si tiene derecho a crear arte, en una deslumbrante retrospectiva –abierta hasta el 14 de diciembre- que explora la fascinación de Kiefer por la historia y sus intentos de abordar algunos de los problemas morales y filosóficos de nuestro tiempo. La fascinación de Kiefer por la historia misma (“Sencillamente intento construir el palacio de mi memoria” ha dicho al ser preguntado al respecto) y con la obra de maestros del pasado es algo que impregna la temática de su obra. Los mitos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, la Cábala, la alquimia, la filosofía y la poesía de Paul Celan e Ingeborg Bachmann, están entre sus fuentes. La obra de Kiefer aborda el lado oscuro de la historia de Alemania y se plantea la compleja relación entre el arte y la espiritualidad. [Anselm Kiefer, Heroic Symbol V, 1970. Colección Würth. Foto: Colección Würth / © Anselm Kiefer]

Anselm Kiefer, Heroic Symbol V
Anselm Kiefer, Heroic Symbol V, 1970. Colección Würth. Foto: Colección Würth / © Anselm Kiefer.