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Inicio » Mercado » La belleza eterna de Botticelli

Desde temprana edad Sandro Botticelli fue muy solicitado por los mecenas más ricos para encargos que sólo ellos podían pagar. Pero aunque pintó algunos de los retratos más penetrantes de la historia del arte occidental, apenas se conservan una docena de ejemplos, y casi todos pertenecen a grandes museos. En su próxima salida a pujas el 28 de enero en la sede neoyorkina de Sotheby’s, Joven sosteniendo un medallón, podría superar los 66 millones de euros estableciendo un nuevo hito en el mercado del arte como uno de los retratos más valiosos, de cualquier periodo, que hayan salido a subasta. “En la imaginación popular ningún otro pintor evoca la edad de oro del Renacimiento florentino mejor que Botticelli” manifiesta entusiasmado Christopher Apostle, director del departamento de Pintura Antigua. Joven sosteniendo un medallón es la síntesis pictórica de los ideales de la Florencia del Renacimiento donde, por primera vez desde la antigüedad, el individuo y la figura humana ocupaban el centro de la vida y del arte. Botticelli estuvo a la vanguardia de este movimiento, y su revolucionario estilo lo llevó a ser uno de los primeros artistas en abandonar la tradición de retratar a sus modelos de perfil. Sin embargo, a pesar de personificar el Renacimiento florentino, su pintura es rabiosamente moderna en su descarnada simplicidad, audaz colorido y pureza de líneas. El que Sotheby’s vende es comparable a los mejores retratos del maestro que pueden admirarse en los museos, como el Retrato de un joven con la medalla de Cosme de’ Medici en la Galleria degli Uffizi de Florencia, o el Retrato de Giuliano de’ Medici en la National Gallery de Washington, D.C. Todos ellos pudieron ser ejecutados entre 1470 y 1480, cuando Botticelli se hallaba en la cúspide de su carrera y se embarcó en su serie de obras mitológicas y alegóricas a gran escala que hoy en día figuran entre las imágenes más populares y celebradas del canon del arte occidental, entre ellas La Primavera y El nacimiento de Venus, ambas en la Galleria degli Uffizi. En los años 30 del siglo pasado, Joven sosteniendo un medallón se localiza en Gales, en la colección de Lord Newborough, tras haberlo adquirido su antepasado Sir Thomas Wynn (1736-1807) durante su estancia en la Toscana. Hacia 1935, el retrato pasó a manos de un coleccionista privado cuyos herederos lo vendieron en subasta a su actual dueño en 1982 por 810.000 libras.

Botticelli