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Inicio » Entrevista » La Colección Surroca

“Para cautivarme un objeto tiene que tener alma” reconoce Àngel Surroca, que más que coleccionista prefiere definirse como un “buscador de belleza”. Teniendo a ésta como faro, y contando con la complicidad de su esposa Maria Rosa Cabeza Alvarez, ha reunido unos fondos en los que conviven la pintura, la escultura, el dibujo y el mueble; y es en este último campo en el que el empresario catalán ha demostrado una extraordinaria perspicacia para detectar piezas singulares. Su colección de mobiliario antiguo, que abarca desde el siglo XVI al XIX, con una querencia especial por el área mediterránea, ha sido documentada por la especialista Mónica Piera en el libro Arraigados en la tierra. Estamos ante genuinas esculturas de madera, en las que su artífice, el mueblista, al igual que un escultor, usó su ingenio y pericia técnica para explorar el espacio combinando sólidos, vacíos y texturas. Gracias a su conocimiento de las leyes de la naturaleza, los ebanistas lograron dominar una materia viva y extraer de ella extravagantes formas, volúmenes y acabados que, incluso siglos después, siguen maravillando. Y es que estos muebles históricos son artefactos complejos que, además de su valor artístico y funcional, nos revelan detalles sociológicos, antropológicos y hasta económicos. “Sólo tienes que preguntar al mueble y él te responde” asegura Piera. [Vanessa García-Osuna. Foto: Maria Dias]

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