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Inicio » Mercado » La insoportable levedad de un icono

Vacuo e irrelevante. Exuberante, festivo y perfecto. Queda poco por decir sobre el Conejo de Jeff Koons. En los 33 años transcurridos desde su creación, se ha convertido en una de las obras más emblemáticas del arte del siglo XX. De poco más de un metro de altura, esta escultura de acero inoxidable combina un brillo minimalista con un sentido de juego caricaturesco. Cuando se expuso por primera vez en la galería de Ileana Sonnabend en Nueva York en 1986, la crítica del New York Times, Roberta Smith, escribió: “Este conejo constituye una deslumbrante actualización de las formas perfectas de Brancusi”. En 1987, se exhibió en el espacio londinense de la Colección Saatchi en la exposición NY Art Now, donde Damien Hirst, entonces un joven estudiante de arte, lo vio: “Al principio no podía entender su belleza simple; estaba aturdido, este conejo hizo que se me cayeran los pantalones de la impresión.” El ejemplar que se licita, de una edición de cuatro, proviene de la colección de S.I Newhouse, y su precio de salida es de 45 a 62 millones de euros. Lo saca al mercado Christie’s el 13 de mayo en su sede neoyorkina.

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