Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Mercado » La obsesión de Balthus

A finales de 1935, Balthus conoció a Thérèse Blanchard, una niña de una familia numerosa que vivía a pocas manzanas del nuevo estudio del artista y a la que pintaría de manera obsesiva durante un lustro. Tenía catorce años cuando posó para Thérèse sobre una banqueta, un cuadro que se licita en Christie’s el 13 de mayo con una estimación de 11 a 17 millones de euros procedente de la Colección Sherwood. Para la experta Sabine Rewald “las representaciones de Thérèse se encuentran entre las más perceptivas y sensibles de una joven modelo jamás pintadas”. Sobre su fascinación por las muchachas prepúberes, el pintor explicó: “Veo a las adolescentes como un símbolo. Jamás podría pintar a una mujer. La belleza de la adolescencia es más interesante porque encarna el porvenir, antes de convertirse en belleza perfecta. Una mujer ha encontrado ya su lugar en el mundo; una adolescente, no. El cuerpo de una mujer ya está completo. El misterio ha desaparecido”.

Balthus