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Inicio » Editorial » Mercado del arte: Horizontes de esperanza

Portada Marzo 2015

Coincidiendo con una nueva edición de la feria más importante del mundo, TEFAF Maastricht, la economista cultural Claire McAndrew hizo públicos los datos de su esperado informe anual sobre el mercado artístico que se cerró con unos resultados espectaculares. Parece alejarse la posibilidad del pinchazo augurada por quienes estiman que este negocio es una burbuja que podría estallar en cualquier momento, pues las cifras  –y sin haber salido aún de la crisis económica- desmienten ese temor por lo menos para los próximos años.

El ejercicio de 2014 superó los 51.000 millones de euros en las diferentes transacciones del ámbito del negocio del arte (ventas privadas, en galerías, en salas de subastas y en Internet), consiguiéndose un incremento del 7% respecto al año anterior. El 39% de las ventas se efectuaron en Estados Unidos, compartiendo porcentaje -el 22%- dos países: Reino Unido y China (que llegó a ostentar hace un par de temporadas el máximo porcentual en cifra de negocio). En cuanto a los protagonistas, McAndrew constata que, entre los creadores contemporáneos de postguerra, Francis Bacon, Andy Warhol, Mark Rothko, Jean Michel Basquiat y Barnet Newman, acaparan las mejores ofertas, aunque las vanguardias históricas conservan todavía una suculenta cifra de negocio mantenida fundamentalmente por nombres españoles como Picasso, Dalí y Juan Gris, flanqueados por Modigliani y Giacometti.

Durante 2014 el arte de postguerra y contemporáneo facturó un 48% de las ventas en subasta. Estados Unidos se quedó con el 46% de la cuota de ese mercado. El arte moderno se apropió del 28% del mercado, con China y Estados Unidos compartiendo esa cifra, mientras el Reino Unido apostaba por los maestros antiguos con el 8% de lo subastado en todo el mundo. Los coleccionistas que tenían más de un millón de dólares para dedicarlo a la compra de arte en sus distintas manifestaciones sumaban casi 14 millones de personas en 2013, lo que quiere decir que el patrimonio global ascendía a 53.000 millones de dólares que fueron destinados a la adquisición de joyas, piedras preciosas, antigüedades, relojes, automóviles, piezas de coleccionista y arte. Más de 300.000 empresas del sector dan trabajo a 2,8 millones de trabajadores de muy distintas cualificaciones, por lo que hay que poner de relieve que el mundo del lujo constituye un importante dinamizador económico.