Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Mercado » Murillo da el golpe

El pasado 25 de junio la casa de subastas sevillana Isbilya entregaba por su precio de salida, 900.000 euros, el óleo de Murillo San Antonio con el Niño, fechado por sus características de estilo entre 1670 y 1680, en la plenitud creativa del pintor. Se trataba de una versión reducida a la mitad de tamaño de una de las mejores creaciones de Murillo con el mismo tema que se conserva actualmente en el Museo del Ermitage de San Petersburgo. La devoción a San Antonio en Sevilla estuvo muy extendida a los largo del siglo XVII, y especialmente en su segunda mitad, por lo que fueron muy numerosas las pinturas que se solicitaban a los artistas con la iconografía de este santo. Fue especialmente Murillo su mejor intérprete, sobre todo a partir de 1656, cuando en la Catedral de Sevilla y en la capilla de este santo se colocó un enorme lienzo de 560 x 369 cm en el que el pintor consagró el tema del Niño Jesús descendiendo del cielo para refugiarse en los brazos que le extiende San Antonio. La versión San Antonio con el Niño que licitó Isbilya era una de las mejores obras documentadas de la producción de Murillo, puesto que existe un protocolo notarial de 1741 en el que se constata que la pintura fue adquirida por don Jerónimo Ortíz de Sandoval, Conde de Mejorada, quien señala que ha adquirido un Crucificado, una Inmaculada Concepción y un San Antonio con el Niño Jesús, los tres de la mano de Bartolomé Esteban Murillo. Las piezas fueron tasadas en 7.000 reales de vellón por el pintor Domingo Martínez, que fue asesor artístico de la reina Isabel de Farnesio, quien las consideró claramente como obras auténticas.

MURILLO