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Inicio » Exposición » Picasso, una odisea en azul y rosa

En 1900, con dieciocho años cumplidos, Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 1881- Mougins, 1973), que pronto firmará sólo con el apellido materno, lo tiene todo para ser un joven prodigio. La pintura de salón es la que le lleva a París: encargado de representar a su país en la sección española de la Exposición Universal, presenta un gran lienzo, Últimos momentos, que recubrirá en 1903 con su obra maestra La Vida. Se abre entonces un periodo de intensa creación marcada por las idas y venidas del artista entre España y la capital francesa. Entre 1900 y 1906, la obra de Picasso pasa progresivamente de una rica paleta de colores con acentos prefauvistas a los cuasi monocromos del “periodo azul”, y luego a las tonalidades rosas del “periodo de los saltimbanquis”. A esta apasionante evolución dedica una exposición el Musée d’Orsay de París que reúne más de 300 obras. [Autorretrato, 1906 © RMN-GP/ © Succession Picasso 2014 / Artists Rights Society (ARS), New York]

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