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Inicio » Mercado » El ‘plátano’ de Cattelan, al Guggenheim

Aún se recuerda el revuelo que causó la última instalación que Maurizio Cattelan presentó en la pasada edición de Art Basel Miami: un plátano pegado a la pared con una cinta adhesiva que llevaba por título Comediante y que su autor describió como un “símbolo del comercio global”. La controversia aumentó con la audaz performance del artista David Datuna que despegó de la pared la fruta y se la comió con parsimonia ante la atónita mirada de los visitantes a la feria; una acción (a la que llamó Artista hambriento) que, afortunadamente para él, no tuvo consecuencias legales por parte de Cattelan ni la galería.
Las tres ediciones originales de la pieza que comercializaba la galería Perrotin, se vendieron a tres coleccionistas privados distintos por cantidades que oscilaban entre 103.000 y 130.000 euros. En vez de incluir la fruta y la cinta, la obra de arte consistía en un certificado de autenticidad de 14 páginas y unas instrucciones detalladas sobre cómo instalar el plátano fresco (el artista pedía que se colgara a 175 cm del suelo, en un ángulo de 37 grados y recomendaba cambiar la fruta cada 7-10 días).
Ahora, acaba de saberse que esta pieza tendrá un insigne destinatario, el Museo Guggenheim, tal como acaba de desvelar su director Richard Armstrong al diario The New York Times: “Nuestro museo recibe con agradecimiento el obsequio de Comediante, una demostración más de la hábil conexión del artista con la historia del arte moderno.” La identidad de los donantes no ha podido confirmarse pero se sabe que entre los tres compradores de la pieza se hallaban los coleccionistas de Miami Billy y Beatrice Cox, que en su día ya expresaron su intención de donar la obra a un museo importante; la otra coleccionista conocida por haber comprado una de las tres ediciones es Sarah Andelman, fundadora de la famosa boutique Colette de París; la identidad del tercer comprador ha permanecido en el anonimato. [Foto: Comediante, Maurizio Cattelan, Galerie Perrotin, Art Basel Miami Beach, 2019].

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