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Inicio » Mercado » De emperadores, reyes y fe

De excepcional hay que calificar la salida a pujas de una serie genealógica completa de los emperadores Incas (desde el primero y fundador de Cuzco, Mancco Ccapac hasta el último, Atahualpa) y el conquistador Francisco Pizarro. El conjunto, integrado por catorce óleos y valorado entre 450.000 y 650.000 euros, lidera la subasta que celebra La Suite en Barcelona el próximo 25 de noviembre. El Denver Museum, que posee una colección similar, explica: “Estas series no son sólo un árbol genealógico, sino una herramienta política. Dado que la prueba de sangre inca aristocrática otorgó a las personas privilegios especiales y las liberó de pagar impuestos en el período colonial español, se utilizaron pinturas para documentar y afirmar esta herencia.” Los soberanos incaicos aparecen ataviados con la túnica uncu, la mascaipacha (símbolo de poder como gobernador de Cusco y Tahuantinsuyo) y una versión del llautu, el tradicional tocado real con flecos rojos en la frente. Completa el atuendo imperial el topayauiri o cetro de oro. Francisco Pizarro, por su parte, luce una armadura europea. La documentación de este conjunto aporta una espectrometría por fluorescencia de rayos X (EDXRF) que data las pinturas en el siglo XVIII. Este tipo de series suscitan vivo interés en el mercado internacional. En 2020, una formada por 11 retratos (de menor tamaño y peor estado de conservación) se adjudicó en la casa Briscadieu de Burdeos por 1,2 millones de euros.

Retratos del emperador Atahualpa y el conquistador Francisco Pizarro, Escuela colonial S. XVIII

Retratos del emperador Atahualpa y el conquistador Francisco Pizarro, Escuela colonial S. XVIII

Pero la oferta de La Suite incluye otros muchos lotes como Santa Margarita y el dragón, tasada entre 30.000 y 35.000 euros, atribuida a Hendrick Douverman (1480 – 1543) uno de los escultores alemanes más renombrados de su época. Esta imagen, tallada en madera de roble, presenta notables semejanzas con su Santa Úrsula que forma parte de la colección del Rijksmuseum de Ámsterdam. Su estimación es de 30.000 a 35.000 euros.

Santa Margarita y el dragón, atribuida a Hendrick Douverman

Santa Margarita y el dragón, atribuida a Hendrick Douverman

En el apartado pictórico hay que resaltar Verdadero retrato de Nuestra Señora de Valvanera, un óleo de la Escuela colonial del siglo XVIII, preciado entre 6.000 y 8.000 euros. Según la leyenda, la imagen sagrada conocida como Nuestra Señora de Valvanera es un “verdadero retrato” de la Virgen María tallada en vida por San Lucas y llevada a España por los discípulos de San Pedro. Se dice que la estatua milagrosa estaba escondida en el hueco de un roble en un remoto valle de La Rioja en el momento de la conquista musulmana. Ésta que se licita puede relacionarse con la que preside el retablo mayor de la Catedral de San Marón, actualmente iglesia maronita de rito siríaco-arameo. El Museo Franz Mayer de Ciudad de México conserva una pintura de Juan Correa representando la Virgen de la Valvanera muy cercana a ésta; y el Metropolitan de Nueva York, posee otra versión de un artista anónimo cuzqueño, datada hacia 1770-1780.

Verdadero retrato de Nuestra Señora de Valvanera, Escuela colonial S. XVIII

Verdadero retrato de Nuestra Señora de Valvanera, Escuela colonial S. XVIII

Y merece atención especial una Santísima Trinidad del pintor novohispano José de Ibarra (1685-1756), valorada entre 13.000 y 15.000 euros. Formado en los talleres de ilustres maestros como Juan Correa o los hermanos Juan y Nicolás Rodríguez Juárez, la temática de este artista fue, como era casi inevitable en la época, religiosa. En su estilo dulce y de gran conocimiento de la figura humana, además de la influencia española, se aprecia también la relación con la pintura italiana y francesa del momento. Este cobre que recrea el misterio trinitario -un sólo Dios en tres Personas distintas-, ejemplifica el diálogo que ha existido siempre entre la fe y el arte. 


Santísima Trinidad, José de Ibarra

Santísima Trinidad, José de Ibarra