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Inicio » Noticias » Sonata para un Palacio

Aunque ha desarrollado una actividad reseñable como pintor e ilustrador, José Miguel Pereñíguez (Sevilla, 1977) se expresa fundamentalmente a través del dibujo y la escultura, recurriendo a referentes históricos y culturales que reconstruye, reproduce, deforma, desmiente o celebra a través de una incesante labor en el taller que constituye la base de su trabajo. Una de las obras que pueden descubrirse en la exposición crear/sin/prisa, abierta hasta el 9 de junio en el madrileño centro cultural Tabacalera, es el Señas y Sonidos del Palacio Rojo (leones/reyes/abencerrajes) que fue distinguida con el primer Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente que alientan el respeto por los oficios tradicionales reinterpretados en clave contemporánea. El jurado valoró “que el artista ha sabido combinar el ambicioso enfoque conceptual de partida con una delicada realización material de la obra.”
Para este proyecto Pereñíguez construyó un instrumento musical basándose en las proporciones arquitectónicas, matemáticas y ornamentales de la Alhambra. El monumento granadino se presta a interpretaciones acerca de la armonía y del logro arquitectónico en sí mismo, pero según el artista, tiene una historia detrás, una historia accidental, pasional y truculenta que se corresponde con la historia humana. En su pieza hay guiños a esa historia que “han sido traducidos al sistema de pautas y de organización geométrica de la forma. A base de contar años de reinados y elementos accidentales he querido buscar la manera de reconstruir algo por medio del número” explicó Pereñíguez. El modelo que sirve de referencia es un instrumento que existe pero que no se usa para hacer música sino se emplea como un dispositivo teórico para demostrar la relación entre las distancias y las consonancias de los sonidos”, explica. “Hay una serie de proporciones fijas que si se interrumpen en un punto concreto se corresponde con un sonido perfecto de la escala. Ese tipo de clave está fijada desde la antigüedad y he comprobado que se cumple. Ese instrumento, además, es muy sencillo de construir, es un cajón con una cuerda, no hace falta más.”

Jose Miguel Pereñiguez