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Inicio » Mercado » Max Ernst seducido por África

El fresco surrealista de Max Ernst, Le Sénégal, una rareza inspirada en el tiempo que pasó en Arizona, busca nuevo dueño hoy en Bonhams valorado entre 470.000 y 700.000 euros. Tras doce años exiliado en América, en 1953 volvió a París donde visitó a Danie Oven, un amigo senegalés dueño de un bistro en la rue des Grands Degrés en cuya pared pintó esta obra que marcaría el comienzo de un período caracterizado por la espiritualidad. Como muchos artistas surrealistas, Ernst sintió gran curiosidad por el “arte primitivo”. Este interés se afianzó durante los doce años que pasó en Estados Unidos huyendo de la persecución en Europa, donde 25 de sus pinturas fueron incluidas en la exposición Arte degenerado organizada por los nazis. El artista encontró la esperanza en la tenacidad de las tribus nativas por preservar su individualidad. “Para ellas –escribió- el tiempo existe, suspendido.” Esta descripción puede referirse a esta enigmática figura que flota suspendida sobre un fondo polvoriento.

BONHAMS