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Inicio » Letras invitadas » Un museo apasionado

El 22 de octubre de 1921 la sociedad madrileña fue testigo de la llegada de una importante comitiva, encabezada por el rey Alfonso XIII y su esposa, a los salones de la Sociedad Española del Arte, ubicados en el Palacio de Bibliotecas y Museos. El motivo no era otro que la inauguración de la exposición Tres salas del Museo Romántico, organizada por Benigno de la Vega Inclán para presentar las 86 pinturas y muebles que donaba al Estado con la finalidad de crear un museo dedicado a ese movimiento artístico. Este otoño se cumplen 100 años desde que viera la luz la exposición que supuso el germen del Museo Nacional del Romanticismo, según el cambio de denominación que tuvo lugar en 2009. En nuestra edición de octubre, Carolina Miguel Arroyo, directora de esta institución, recuerda aquella importante muestra que puso los cimientos de este museo que da a conocer una época tan convulsa como fascinante.