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Después de 142 años en la emblemática New Bond Street, The Fine Art Society, una de las galerías más antiguas de Londres, abandonó su histórica sede en el barrio de Mayfair. Y para marcar el inicio de este nuevo capítulo han decidido sacar hoy a pujas más de 300 obras de sus fondos en Sotheby’s. En 1881, los fundadores de esta sala de arte encargaron al arquitecto-diseñador inglés E.W. Godwin que transformara una mansión de cinco pisos en una galería en la que, algo novedoso para la época, presentaron exposiciones individuales, de artistas como Samuel Palmer y John Everett Millais. También fueron pioneros al permitir que Whistler colgara sus grabados venecianos en una hilera continua sobre las paredes de fieltro blanco, y también, con motivo de su exposición Arreglo en amarillo, en 1883, la galería se transformó con molduras, rodapiés, alfombras, chimeneas y libreas amarillas para el personal. Estos montajes revolucionaron la manera de exhibir el arte y su influencia aún perdura en los comisarios actuales. Precisamente esta venta incluye 11 grabados de Whistler, entre ellos el célebre El Rialto (8.000 a 11.000 euros). La historia de esta estampa es de sobra conocida. A finales de la década de 1870, Whistler entró en bancarrota después de interponer una costosa (pero exitosa) demanda contra el crítico John Ruskin, quien le había acusado de “arrojar un bote de pintura a la cara del público”. La galería patrocinó un viaje del artista a Venecia en cuyo transcurso produjo 50 aguafuertes. Uno de los lotes destacados del catálogo lo firma Gluck, una de las artistas más interesantes de principios del siglo XX. Nacida Hannah Gluckstein, se formó como pintora, para exasperación de su acaudalada familia, y más tarde utilizó su herencia para unirse a una colonia de artistas en Cornualles.  A los 23 años, cambió su nombre por el de Gluck y adoptó un estilo andrógino: se cortó el pelo, empezó a llevar ropa de hombre y a fumar en pipa. La obra que se ofrece, El manto de Flora [en imagen] pintada hacia 1923, tiene una estimación de 90.000 a 130.000 euros.

Gluck