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Inicio » Mercado » Un Murillo inédito en Ansorena

Que una pintura inédita de Bartolomé Esteban Murillo (Sevilla, 1617-1682), uno de los grandes nombres del Barroco, aparezca en el mercado actual es, sin duda, una noticia relevante, pero que además lo haga en una sala de subastas española, con la confirmación del máximo experto, constituye un acontecimiento. La casa madrileña Ansorena ofrecerá en su subasta del 6 de marzo el lienzo San Pedro penitente, datado hacia 1675 (121 x 105 cm) procedente de una colección privada valenciana que ha sido incorporada al corpus pictórico del artista por el Dr. Benito Navarrete. Su estimación inicial se ha fijado entre 350.000 y 450.000 euros. Como explica Luis Pradillo, director de la subasta: “Esta pintura, que mantiene el lienzo original sin reentelar, representa a San Pedro rezando con las manos juntas y ligeramente alzadas, mirando al cielo después de haber negado a Cristo tres veces. Las llaves y el libro, atributos que identifican al santo, se sitúan sobre una roca en la parte izquierda que, junto con el paisaje apenas insinuado en la derecha, ubican al apóstol en el espacio. Su rostro lloroso y su aflicción tienen su origen de las representaciones de San Pedro surgidas a partir del Concilio de Trento, y sirve de testimonio del valor del arrepentimiento y de la penitencia para la salvación de los pecadores.”
Esta iconografía de San Pedro fue ampliamente difundida durante el Barroco español y acometido por Murillo en diversas etapas de su producción. Pradillo sostiene que “este San Pedro penitente sería una versión posterior a la de los Venerables, (actualmente propiedad de la Fundación Focus) de gran calidad y fechable hacia 1675 por su factura más vaporosa y suelta, como apunta el doctor Navarrete, y que, a pesar de ser la versión más tardía conocida, mantiene todavía la influencia de Ribera y la utilización de códigos naturalistas de sus primeras obras.”
Murillo mantuvo contacto directo con artistas como Velázquez y Zurbarán, tomando de ambos el gusto por el claroscuro, aunque manifestó igualmente en sus obras la impronta de la pintura académica italiana y de artistas flamencos como Rubens o Van Dyck. La última etapa creativa del pintor sevillano, en la que realizó este cuadro, supone un momento de plena madurez del artista en el que aborda composiciones más complejas y armoniosas a base de pinceladas más sueltas.
El pintor sevillano ha conseguido sus mejores marcas en subasta en Londres que supone el 82% de su mercado según datos de la consultora Artprice; el techo lo obtuvo en 1990 con el lienzo San José y Jesús niño rematado en Christie’s por 3,2 millones de euros; el pasado mes de julio, un Ecce Homo se adjudicó por 2,6 millones de euros.

 Murillo