Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Entrevista » La colección de Pierluigi Peroni

“El continente es demasiado grande para describirlo. Es un auténtico océano, un planeta aparte, un cosmos diverso e inmensamente rico. Sólo por comodidad, y simplificando al máximo, podemos llamarlo África”, escribió el periodista Ryszard Kapuściński en su novela El corazón de una cobra. Y casi tan inabarcable como África es la colección del empresario italiano Pierluigi Peroni (Gallarate, 1955) formada por una miríada de objetos (más de ocho mil bronces o dos mil piezas de madera, por ejemplo) repartidos en múltiples categorías y representativos de diferentes etnias y culturas. De sus vastos fondos sobresalen dos colecciones presentadas en museos y sobre las que se han publicado monografías: la dedicada a los bronces kulango, unas misteriosas estatuillas originarias de Costa de Marfil que intrigan a los estudiosos por su insólita expresividad, y la de miniaturas de metal: colgantes, talismanes, brazaletes, representaciones humanas y animales, piezas a veces microscópicas -miden entre 3 y 12 cm- que reflejan la idiosincrasia africana así como la desbordante creatividad de sus artistas. “He viajado por el mundo pero ningún continente me ha fascinado tanto como el africano. El famoso ‘mal de África’ existe, y ¡yo soy un ejemplo viviente!” dice Peroni. [Vanessa García-Osuna. Foto: Cortesía Pierluigi Peroni]

 PIERLUIGI-PERONI