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Inicio » Exposición » Barceló, el arte de mudar de piel

Miquel Barceló (Felanitx, 1957), uno de los artistas españoles de su generación con mayor proyección internacional, se dio a conocer en el contexto de la eclosión de la pictórica figurativa de los años 80. En su adolescencia viaja a París, ciudad que le provoca tal impacto que ese mismo año comienza a asistir a clases de dibujo y modelado en la Escuela de Artes Decorativas de Palma de Mallorca. Poco después ingresa en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona, donde acude solamente unos meses antes de continuar con una formación autodidacta. Aún veinteañero, su participación en la Bienal de São Paulo (1981) y en la Documenta de Kassel VII (1982) le catapultan a la escena artística internacional. En los siguientes años recibirá importantes reconocimientos, como el Premio Nacional de Artes Plásticas (1986) y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (2003). El artista balear ha incorporado a su obra algas, alimentos, leche, lejía, huevos o sangre. Ha ahumado cuadros, dibujado sobre papeles comidos por las termitas o pintado sobre lienzos abultados o cortados con sierra eléctrica. La compenetración táctil con esas materias con las que trabaja – ya sea arcilla, tintes, cortezas o pigmentos- denota su pasión por la naturaleza. Al igual que para Picasso, también para Barceló la cerámica, la pintura o el dibujo son variaciones, experimentos de un todo: “Cada obra es experimental, cada obra es un ensayo para otra, que no existirá probablemente jamás, y eso creo que es tan válido para mi pintura como para mi cerámica o para cualquier cosa que salga de mi mano”. La exposición Miquel Barceló. Metamorfosis en el Museo Picasso Málaga, comisariada por Enrique Juncosa y que toma su nombre del célebre relato de Franz Kafka, reúne un centenar de piezas realizadas en los últimos años: pinturas, acuarelas, cuadernos de artista y obras de técnica mixta sobre corteza de morera y esculturas de bronce. El capítulo central lo constituye un conjunto de treinta cerámicas en las que aparecen elementos figurativos que evocan plantas y seres acuáticos y cuyas formas sugieren lenguas, pétalos, aletas u hojas. Estas creaciones de arcilla, han visto la luz en su estudio taller de Vilafranca de Bonany (Mallorca), así como también los Tótems, una serie de cerámicas de gran formato que evocan la arquitectura clásica, deidades y personajes mitológicos de una desconocida civilización. [Miquel Barceló en su taller de cerámica, Vilafranca de Bonany, Mallorca, octubre 2019 ©Foto: François Halard ©Miquel Barceló. VEGAP, Málaga, 2021].

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