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Inicio » Noticias » Tras las huellas del Palacio Rojo

Un pavimento confeccionado con baldosas hidráulicas inspiradas en los motivos nazaríes que se observan en La Alhambra es la propuesta con la que Kiko Pérez (Vigo, 1982) ganó el II Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente, y que ahora puede descubrirse en el madrileño centro Tabacalera hasta el 9 de junio. El proyecto se enmarca dentro de la iniciativa crear/sin/prisa que hace una lectura contemporánea de técnicas artesanales reivindicando valores como la dedicación, el esmero, el amor por la materia prima y el respeto por los saberes tradicionales. La práctica del artista gallego se mueve entre la pintura, la escultura y el objeto artístico. La pieza ganadora, titulada El holandés errante, contó con la mentoría del diseñador y artesano Pancho Lapeña. “Hace tiempo que tenía ganas de hacer baldosas hidráulicas, y el resultado ha sido un fragmento de suelo compuesto por 108 baldosas. Es una composición pictórica” explicó el artista gallego. La idea de hacer baldosas le venía de antiguo. “En un viaje a Marruecos, por casualidad vi cómo hacían estas baldosas y desde entonces no se me ha ido de la cabeza. También busqué elementos de La Alhambra que me pudieran servir de punto de partida para realizar mi obra y ahí me fijé en el alicatado nazarí y la teoría de los grupos cristalográficos, que ordena mediante diferentes simetrías los elementos geométricos. Mi propuesta es una interpretación un tanto anárquica, emocional, empática y occidental de esa ordenación”. El Jurado destacó de la obra de Kiko Pérez la forma de trabajar con la artesanía que no está basada en una idea de “diálogo” permanente, sino en una verdadera integración de la inteligencia de la artesanía en un lenguaje artístico propio. La obra aunque acabada, tiene la capacidad de presentarse como una matriz, como una unidad simétrica que puede desarrollarse de muchos modos. Su respuesta a la artesanía no es ni romántica ni sentimental sino analítica. Kiko Pérez revisita las estancias de La Alhambra mediante una obra de suelo compuesta por baldosas hidráulicas, que simulan el alicatado nazarí usado en la construcción del monumento. La gama de color reducida, la geometría o las repeticiones son cuestiones en común con el trabajo anterior del artista. Para Lapeña, su cómplice en esta aventura, “Kiko, impresionado por el alicatado hispano-musulmán, explora y analiza cada detalle del proceso 
en el que, ejerce de improvisado alarife construyendo un diagrama de retículas, colores y múltiplos que posteriormente combinará como un jeu de pousse-pousse dando forma a este enlosado particular. El proceso consiste en un doble juego combinatorio, el primero fabricando las entidades menores coloreando cada sección sin un esquema determinado; el segundo, transcurrido un mes de fraguado, encontrándose de nuevo con estas unidades para conformar una supra-entidad musivaria.”

Obra de Kiko Pérez. Exposición crear/sin/prisa, Tacabalera 2019.

Obra de Kiko Pérez. Exposición crear/sin/prisa, Tabacalera 2019. Foto: Galerna