Nació en el Japón imperial y acabó sus días como ciudadano francés católico. Leónard Tsuguharu Foujita fue un creador inclasificable: pintor, ceramista, dibujante y modisto, gestó un estilo único que fusionaba las tradiciones pictóricas occidentales y orientales. Emblemática figura de la Escuela de París encarnó al mismo tiempo el espíritu de los Locos Años Veinte, el del pintor perfeccionista y el del artista cosmopolita.







