En la serranía de Segovia, en el pueblo de Torrecaballeros, tiene su casa y estudio el pintor Carlos León (Ceuta, 1948) que ha visto como el estado de alarma obligaba a suspender su actual retrospectiva en el CAC de Málaga. León, que se considera descendiente de los expresionistas abstractos, se ha mantenido fiel a la pintura aunque las tendencias fueran por otro lado, y esta persistencia ha hecho de su obra una de las más valoradas en el arte abstracto de los últimos 50 años con presencia en importantes colecciones públicas y privadas. Su carrera es una evolución continua en busca de nuevos medios, influido por la filosofía, la poesía, la música, el psicoanálisis y la naturaleza. [M. Perera. Foto: Francisco de las Heras]








