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Inicio » Mercado » De grana y oro

La corrida (El matador en la arena), pintada por Francis Picabia en 1941, es uno de los cuadros fundadores de la nueva estética desarrollada por el artista parisino al inicio de la Segunda Guerra Mundial, y considerada hoy en día tanto por los críticos como por los artistas (desde Andy Warhol a Richard Prince pasando por Gerhardt Richter, Sigmar Polke y Jeff Koons) como su periodo más influyente. El tema de la corrida de toros hace referencia, por supuesto, a los orígenes españoles del artista (su padre era cubano de ascendencia gallega), pero también a un género pictórico que inspiró a grandes maestros, desde Goya hasta Francis Bacon, pasando por Manet, Picasso y Gris.
Entre 1940 y 1943, instalado cerca de Cannes, en el pueblo de Golfe-Juan, Picabia produjo composiciones figurativas realistas, pintadas a partir de fotografías sacadas de la prensa popular de la época (revistas eróticas, fotonovelas). Esta forma de asimilar imágenes de la cultura de masas reproduciéndolas mediante una técnica considerada más noble, como era la pintura, fue revolucionaria, de hecho, prefiguró el apropiacionismo que se impuso en el arte de la segunda mitad del siglo XX con el pop. Muchos historiadores del arte consideran estas pinturas fotográficas las primeras verdaderamente posmodernas.
La corrida fue uno de los primeros cuadros de esta nueva serie, que se presentó al público en una exposición en la Galería Séguy de Cannes en 1941. Si bien hoy las obras de esta etapa gozan de un reconocimiento unánime, durante mucho tiempo fueron despreciadas por la crítica. Este estilo en un artista tan iconoclasta y revolucionario como Picabia se interpretó al principio como una vuelta retrógrada a la figuración pura. Así, fueron censuradas en la gran retrospectiva que el Guggenheim de Nueva York le dedicó en 1970. En 1976, partidarios y detractores del artista se enfrentaron por la presencia de siete cuadros en la exposición del Grand Palais. Hubo que esperar a la década de 1980 y a numerosas exposiciones (en Europa, Estados Unidos y Japón) para que estas composiciones se revalorizaran y obtuvieran el aprecio de la crítica y del público del que gozan en la actualidad.
La corrida ha formado parte de más de 30 retrospectivas desde los años 80 y ha permanecido en la misma colección europea desde su adquisición en subasta en 1972. Nunca se ha identificado la fotografía en la que se basa, pero se sabe que la escena se ambienta en las Arenas de Lutecia, el anfiteatro romano que existe en el Distrito V de París que fue coso taurino y escenario de espectáculos teatrales. Sale hoy a pujas en la sede parisina de Sotheby’s entre 1,7 y 2,3 millones de euros.

Picabia