Coleccionar arte clásico permite experimentar la emoción de poseer una bella obra de arte que ha sobrevivido tal vez más de dos mil años; ofrece la posibilidad de decorar nuestro hogar con objetos únicos cuya belleza y atractivo han superado el filtro del tiempo. Por no hablar del orgullo y la satisfacción de formar una colección de arte. Y para aquellos que necesiten un argumento adicional: que tengan en cuenta que el arte antiguo no es tan volátil como las acciones, las piedras preciosas, las monedas o los mercados de oro y plata.
Conversamos con el fundador de la prestigiosa galería Royal-Athena de Nueva York, uno de los pesos pesados del sector arqueológico con motivo de su retorno a la feria Tefaf Maastricht.







