“Solana es un pintor que no está a la moda, y que por eso, nunca pasará de moda” sostenía el crítico Alfredo Velarde (1898-1983) sobre quien fue considerado “el verdadero pintor del 98”. La Galería Leandro Navarro presenta una exposición de gran relevancia histórico-artística, pues recupera la importante colección solanesca formada por el intelectual chileno durante sus años de estancia en España (1920-1937). La muestra se apoya en cinco óleos sobre lienzo y cuatro obras sobre papel, además de cartas y materiales de archivo. Además, se exponen tres obras de Solana no pertenecientes a la colección Velarde. Como escribe María José Salazar en el catálogo, “esta exposición es, en realidad, la historia de un profundo respeto y amistad. Alfredo Velarde tenía en gran estima el trabajo de Solana y a éste, sin duda, le fascinaba la personalidad erudita de este hombre de mundo.”

Alfredo Velarde nació en Valparaíso en el seno de una familia de origen español que había establecido varios negocios en Chile. En 1920, a los 22 años, viajó a España con sus padres y sus dos hermanos y se instalaron en Torrelavega (Cantabria). Era un amante de la literatura, de la pintura y de todo tipo de arte, por lo que frecuentaba cafés y círculos sociales donde se reunían pintores y escritores de la época. Testimonios en prensa de aquel momento, dan fe de que fue un hombre muy respetado como crítico de arte y un gran admirador de la obra de Solana, con quien mantuvo una estrecha amistad. Ese vínculo es evidente en las cartas que se intercambiaron entre 1933 y 1943 y que Velarde conservó en su archivo junto a fotografías, folletos de exposiciones y recortes de periódico relacionados con el artista español. Con todo ello, además de sus cuadros, retornó a su país natal en 1939, tras pasar un tiempo exiliado en San Juan de Luz (Francia) durante la Guerra Civil española. Una vez en Chile siguió ligado a la cultura, continuando junto a sus hermanos la explotación de salas de cine y del Teatro Velarde (actual Teatro Municipal de Valparaíso). Esta es la primera vez desde 1939 que su colección de obras de Solana cruza el Atlántico y se presenta nuevamente en España.
Esta muestra está dedicada a la memoria del fundador de la galería, Leandro Navarro, y su mujer, Conchita Valero, también apasionados coleccionistas de Solana. Entre las obras se exhiben algunas tan significativas como La Dolorosa (que se expuso en 1926 en la 25th International Exhibition of Paintings del Carnegie Institute de Pittsburgh), un retrato temprano (Retrato de anciana, c. 1907-1908), una importante pintura de máscaras (Máscaras en Segovia, c. 1927), un precioso bodegón (Bodegón del acueducto, 1928) y Adoración nocturna (c. 1917), una de las representaciones más intensas dentro de la temática religiosa que Solana abordó frecuentemente. [Hasta el 4 de julio. Galería Leandro Navarro. Madrid. Leandro-navarro.com]





