Desde los emperadores de China, grandes intercesores entre el Cielo y la Tierra, que lo consideraron una joya natural, hasta Cartier y los principales joyeros de Londres y Nueva York que la sublimaron en el siglo XX en sus creaciones Art Déco inspiradas en el gusto chino, el jade sigue siendo una piedra mítica, objeto de fascinación y símbolo del poder absoluto del soberano. Alrededor de 330 piezas excepcionales ayudan a ilustrar la historia del ‘oro de Asia’, una piedra preciosa en la que se basa gran parte de la filosofía asiática, y que ha permitido a los artesanos demostrar su refinamiento y pericia.


