El romanticismo, el realismo, el naturalismo, la pintura «plein air» y el impresionismo, son las principales etiquetas asociadas a la pintura francesa del siglo XIX. Los artistas que cultivaron esos estilos -personalidades como Géricault, Delacroix, Corot, Daumier, Millet, Courbet, Manet, Sisley, Monet o Renoir- dieron la espalda a la pintura oficial de la época, con su estilo académico y neoclasicista. Sin embargo, a pesar de sus planteamientos rompedores, muchos de ellos siguieron adheridos a la tradición. Altamente controvertidos en su día, estos artistas son hoy aclamados como los «precursores del Modernismo». [James Tissot, Retrato de Mademoiselle L.L]


