• Paolo
  • Tan lejos, tan cerca

    “Le monde à Paris”. Eso es lo que acontece durante esta feria consagrada a las civilizaciones antiguas de África, Oceanía, Asia y las Américas. Durante una semana el barrio bohemio de Saint-Germain-des-Près acoge a los más prestigiosos comerciantes de arte tribal. Como dicen sus organizadores, más que un salón, Parcours des Mondes es “le rendez-vous” por antonomasia de los amantes de las culturas lejanas, una cita para la que los galeristas reservan las piezas más raras, las más significativas, y tal vez, las más secretas. 

    Su director, Yves-Bernard Debie, considera que en un mercado cada vez más competitivo “los coleccionistas buscan eventos híper-especializados, basados en el rigor y la experiencia”. Además, apunta dos de los retos que tienen ante sí, el primero, generacional: “debemos renovar nuestro público despertando el interés de las nuevas generaciones. Esto implica un trabajo de mediación reforzado a través de la producción de contenidos pedagógicos accesibles -en particular en nuestras redes sociales- para ofrecer claves a quienes descubren estas artes llamadas «lejanas». El segundo desafío es reglamentario: consiste en acompañar a nuestros expositores, en particular los extranjeros, frente a las nuevas exigencias europeas en materia de importación de bienes culturales extraeuropeos. Tenemos un papel que desempeñar para informar, apoyar y defender un marco normativo que sea al mismo tiempo riguroso y respetuoso con la diversidad de prácticas y patrimonios.”

    Máscara Kwele. Montagut Gallery

    El certamen congrega a sesenta galeristas entre los que hay un cuarteto de españoles. A través de una treintena de piezas excepcionales -entre ellas una valiosa máscara Kwele- Guilhem Montagut ilustra la riqueza estética del reino de Orungo, un pequeño Estado establecido desde el siglo XVII en la costa atlántica del actual Gabón, que fue uno de los más prósperos puertos comerciales africanos. Bajo el título de Belleza tribal, Fernando Pujol de la galería Arte Primitivo, reúne un grupo de esculturas cuyos poderosos volúmenes se armonizan con la sedosa pátina de las maderas antiguas. Ana y Antonio Casanovas, fundadores de Arte y Ritual, presentan la exposición temática Dos ríos. Artes de los Benué y los Sepik en la que objetos tallados a orillas del Benué (Nigeria) dialogan con figuras totémicas creadas en el entorno del Sepik (Papúa Nueva Guinea) para hablar del agua como matriz de formas perfectas y de historias ancestrales. Por último, el galerista barcelonés David Serra ofrecerá un cuidado repertorio de arte tribal. 

    Entre los alicientes de la 24ª edición destaca la exposición En el corazón del África clásica en la galería Gradiva que se argumenta con obras que el galerista y coleccionista canadiense Jacques Germain ha ido reuniendo a lo largo de treinta años -y que no están a la venta. Del conjunto sobresalen sus esculturas Kota de metal martillado, originarias de Gabón, que son auténticos iconos del arte africano. Al contemplarlas el espectador puede preguntarse ¿existe un arte clásico africano?. Y es que en esta cuestión late una reflexión crítica sobre la historia del gusto y las jerarquías estéticas establecidas en el siglo XX. ¿Se trata de un canon fijo? ¿Una construcción occidental?. Germain trata de responder con un acopio de piezas procedentes de los grandes centros estilísticos de África del Oeste y África central, seleccionadas según los principios que siempre le han guiado: autenticidad, calidad plástica, antigüedad y expresividad. [Del 9 al 14 de septiembre. Varias sedes. París. Parcours-des-mondes.com]

    Relicario ngulu, Kota. Colección Jacques Germain
  • Portada

     

  • Tefaf

  • Azkuna

  • Miro

  • Ubu

  • Madoz

  • Teluricos

  • Suscripción