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Inicio » Mercado » Pissarro, «le bon Dieu»

Cézanne lo llamó «humilde y colosal» y algunos de sus contemporáneos se refirieron a él como «le bon Dieu» («el buen Dios»). Camille Pissarro (1830-1903) es uno de los tótems del impresionismo. A mediados de la década de 1880, el artista y su familia se mudaron al pueblo de Eragny-sur-Epte, al noroeste de París. Sin embargo, Pissarro no quiso desvincularse totalmente de la vida urbana, gran fuente de inspiración para él, e intercaló temporadas en la capital y Rouen. En septiembre de 1899 se refugió durante varias semanas en la pequeña y tranquila aldea normanda de Varengeville. La estancia resultó muy provechosa pues concluyó nueve pinturas, entre ellas esta bucólica escena tasada entre 500.000 y 700.000 euros, que pone a la venta la casa de subastas Lempertz de Colonia los días 3 y 4 de diciembre.