Ha sido el rostro de la Yerma de García Lorca, la Amanda del Zoo de cristal de Tennessee Williams, la Nora de Casa de muñecas de Ibsen y la Hécuba de Eurípides. Silvia Marsó, una de las actrices más completas de su generación, ha desarrollado una sólida carrera en el teatro, el cine y la televisión. Su última aventura teatral es el espectáculo musical 24 horas en la vida de una mujer basado en la novela de Stefan Zweig en el que, además de dar vida a su protagonista, asume la función de productora. En esta entrevista la actriz nos descubre una de sus facetas menos conocidas, la de amante del arte. Raquel García-Osuna









