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Inicio » Entrevista » Mari Puri Herrero: «¿Nos gusta de veras el arte?»

En su casa en el barrio madrileño de Chamberí, la artista Mari Puri Herrero (Bilbao, 1942) trata de mantener su rutina de trabajo aunque haya tenido que prescindir de hábitos placenteros como su paseo matutino antes de entrar en el taller. Estos días ha sustituido los pinceles por los lápices pues la inmediatez del dibujo le permite canalizar en el papel el desasosiego del momento; además, la artista vasca se pregunta sobre los efectos de esta crisis, un seísmo que ha hecho tambalearse nuestras certezas. “Había vuelto al estudio tras mi reciente exposición en la galería Álvaro Alcázar y muy seguido me metí con una escultura grande para ARCO. Nunca había abordado esa escala, me resultó un nuevo reto y aunque con esfuerzo, lo hice muy a gusto. Volver al sosiego del estudio me hacía verdadera ilusión, pero enseguida vino lo que vino…” [Foto: Erea Azurmendi].

¿Cómo está viviendo esta crisis? Estoy en mi estudio, mi casa en el centro de Madrid. Ahora hay un extraño silencio. ¡En qué poco tiempo ha cambiado todo!. Las personas que habitualmente trabajamos en solitario, tenemos mucho tiempo para dar vueltas a todo. Vas viendo cosas que te gustan y otras te chocan, ese exceso de discursos, de adoctrinamientos, de justificaciones de lo injustificable. Qué facilidad para hacer creer cualquier cosa, lo que es bueno, lo que es malo, lo que existe y lo que no existe. En el fondo, me parece que se ha creado un desconcierto grande en medio de tanta arbitrariedad y contradicciones. El mundo del arte no es ajeno a ello, es una parte más. Se ven las largas colas en exposiciones institucionales y las galerías prácticamente vacías. ¿Nos gusta el arte de veras? Nos parecía que teníamos de todo, sobradamente. Que sabíamos casi todo y de pronto: no. Y es un problema de vida o muerte. Reconforta ver personas extraordinarias que apenas conocíamos, cómo hacen frente a la situación. Nunca ha faltado gente con buen sentido y sensibilidad pero poco visibles.

¿En qué ocupa su tiempo durante estos días de confinamiento? Sigo trabajando como siempre, esa rutina no ha cambiado. Echo de menos salir por la mañana a dar un paseo antes de trabajar, viendo árboles. Y después del trabajo, a la tarde, callejear o ver alguna cosa. Ahora dedico más tiempo a leer, a escuchar música, a dar vueltas a las cosas…

¿Qué lecturas, películas o música le ayudan a sobrellevar la situación? Acabo de leer de Marie Ndiaye, Tres mujeres fuertes, es estupendo. También leo cuentos de Herman Melville y siempre tengo a mano a Pessoa, Emily Dickinson, Blas de Otero… Cine, me encanta Béla Tarr, su película Sátánangó es maravillosa. Disfruto escuchando música mientras trabajo… Bach, por supuesto, siempre es una excelente compañía, hoy Heinrich Schütz ha estado muy bien y ayer John Cage. Soy un poco errática en mis gustos… Es una gran suerte disfrutar del arte y más en circunstancias angustiosas como las actuales.

¿Está trabajando en estos momentos? Tras mi reciente exposición en la galería Álvaro Alcazar, tenía idea de haber seguido un poco por esa serie que pinté muy a gusto. Pintar tranquilamente, sin pensar en fechas. Pero de pronto, con esta sensación de inquietud, me he puesto a dibujar, a hacer cosas en papel, más inmediatas, cambiantes. De los cuadros que tenía empezados, vuelvo a ellos si me viene una idea puntual muy clara. Después otra vez al papel.

¿Cree que esta experiencia tendrá reflejo en su obra de alguna forma? Seguro que sí, pero lentamente, hay que dejar que las cosas hagan su camino tomándose su tiempo, rápido o lento. Creo que no es bueno bajo una fuerte impresión, decidir de inmediato cómo es esa impresión, algo suena a falso, a forzado.

¿Cuál sería el primer museo que le gustaría volver a visitar en cuanto sea posible? El Mauritshuis de La Haya, por ejemplo.

Mari Puri Herrero