Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia, personalizar y analizar tu navegación, mostrar publicidad y anuncios basados en tus intereses
Si sigues navegando, consideramos que
Para obtener más información entra en la sección de Política de cookies

Inicio » Noticias » Rothko, vacío e infinito

El Museo Municipal de La Haya (Gemeentemuseum) presenta una gran exposición de Mark Rothko (1903-1970) después de cuarenta años desde la última muestra de la obra de este artista en Holanda y a la que dedicamos un reportaje en nuestro número de octubre. Conocido por sus superficies de color de una gran intensidad y sensualidad, construidas capa sobre capa, sus campos de color son de una intensidad sin precedentes con los que comunica emociones humanas universales, como el miedo, el éxtasis, el dolor y la euforia. Rothko fue un pintor intensamente comprometido que invirtió todo su ser en su arte. Tras el Crack del 29, muchos de los artistas americanos pensaron que la Depresión nivelaría las diferencias sociales y podría surgir una América humanista; la pintura era «cuestión de conciencia», un sentimiento que fue dando forma a la Escuela de Nueva York y que marcó una actitud. Por ello, más que un estilo fue un fenómeno histórico y social.

Mark Rothko
Mark Rothko, Untitled, 1949. National Gallery of Washington