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Inicio » Mercado » El libro que preservó a Shakespeare

Considerado el libro más emblemático de las letras inglesas, el Primer Folio [First Folio] de Shakespeare se remonta a 1623. Se conservan menos de veinte ejemplares originales en manos privadas, y el que Sotheby’s licita el 7 de julio ha sido tasado entre 1,4 y 2,4 millones de euros. Muy leído desde hace 399 años, este volumen revela detalles sobre cada uno de sus propietarios que dejaron sus marcas personales en sus páginas. Fue adquirido por primera vez por la aristocrática familia Gordon de Escocia a principios del siglo XVII, y luego se transmitió a través de las generaciones al famoso criador de caballos de carreras y socialité William Stuart Stirling Crawfurd (1819 -1883), cuyo exlibris figura en las páginas del volumen. En la década de 1960 cruzó el Atlántico para ingresar en la colección de Abel E. Berland, magnate inmobiliario de Chicago y gran bibliófilo. Confeccionado siete años después de la muerte de Shakespeare por sus colegas, John Heminges y Henry Condell, el Folio recopila 36 piezas teatrales, la mitad de las cuales nunca llegaron a imprimirse, lo que lo convierte en un documento de inestimable valor, teniendo en cuenta que ningún manuscrito contemporáneo ni copias rápidas de las obras de Shakespeare sobreviven hoy en día. Este volumen no solo permitió al público acceder a los textos del Bardo, sino que también sirve como texto fuente de 18 obras, entre ellas Macbeth, La tempestad, Noche de reyes, La fierecilla domada y Bien está lo que bien acaba, que no quedaron documentadas en ningún otro sitio, y se habrían perdido de no haber sido por este diligente compendio. Además de ser la antología más fiable que tenemos de los textos shakesperianos, la iniciativa de Heminges y Condell de clasificar las obras en categorías tales como “comedias”, “tragedias” e “historias” siguen condicionando la manera en que interpretamos las creaciones del genio de Stratford-upon-Avon.