“Ocupo mi tiempo libre yendo a ver cuadros, y debo admitir que he realizado numerosas adquisiciones…” confesó el magnate danés Wilhelm Hansen a su esposa Henny en una carta fechada en París en septiembre de 1916. Entusiasta coleccionista de arte danés, Hansen se había educado en la pintura francesa desde sus primeros viajes de negocios a la Ciudad de la Luz a principios de 1890. En apenas dos años, entre 1916 y 1918, había acumulado una excepcional colección de pintura del siglo XIX, desde la Escuela de Barbizon hasta los postimpresionistas de la que esta exposición descubre 40 de sus obras más queridas. [Paul Gauguin, Retrato de niña (Jeanne) Goupil, 1896 © Ordrupgaard, Copenhague / Foto: Anders Sune Berg]





