En septiembre de 1921 el empresario y filántropo Charles Deering (1852-1927) ponía fin al sueño de su museo en Sitges en el que desplegar su formidable colección particular de arte hispánico. El magnate estadounidense había llegado a esta villa mediterránea, epicentro del Modernismo catalán, de la mano del pintor Ramon Casas. Le encargó la dirección de las obras de su palacio-museo, al que bautizó como Maricel, a Miquel Utrillo, pero lamentablemente las desavenencias surgidas durante el proceso malograron el proyecto. Como recuerda Txema Romero, director-gerente de los Museos de Sitges, “tras la muerte de Deering, este conjunto acabó disperso por todo el mundo: Chicago, Miami, Estocolmo, Nueva York, Seattle, Barcelona, Valencia, Madrid o el castillo de Tamarit.” En 2018, coincidiendo con el centenario de Maricel, bajo la dirección de Vinyet Panyella, más de un centenar de obras retornaron temporalmente en una muestra. Y en esa misma línea de reivindicación del legado patrimonial de Maricel se enmarca la exposición Ausencias y presencias. Los artistas de Charles Deering en la Colección de Arte Banco Sabadell, comisariada por el historiador del arte Sebastià Sánchez Sauleda.

La muestra nace de una idea clara: reconstruir las ausencias. Recuperar, desde el presente, la presencia de aquellos artistas que, a finales del siglo XIX y principios del XX, formaron parte del proyecto impulsado por Charles Deering y contribuyeron a definir el carácter artístico y simbólico de Maricel. Este ejercicio de retorno se construye a partir de las obras conservadas hoy en la colección del Banco Sabadell, que permiten restituir —aunque sea de manera fragmentaria— un relato disperso y, en muchos casos, olvidado. La exposición propone restablecer este vínculo a través de un gesto cargado de significado: hacer volver las obras —o, más exactamente, los artistas— al lugar que habitaron.
La muestra reúne 26 obras que vuelven a ocupar los espacios de Maricel y establecen un diálogo con la memoria del lugar. Este retorno no es solo físico, sino también conceptual. Las piezas dialogan con un total de 17 imágenes históricas del conjunto, evocando el esplendor del pasado y generando una lectura contemporánea que activa nuevas capas de significado. Entre las obras seleccionadas se incluyen algunas tan emblemáticas como Ramon Casas velocipedista de Santiago Rusiñol, Cadaqués de Joan Roig i Soler, Gitana con clavel de Anglada-Camarasa o los paisajes y escenas de Joaquim Mir y Eliseu Meifrèn, entre muchas otras. Ausencias y presencias no es solo una exposición, sino una invitación a releer el pasado desde el presente. Un ejercicio para recuperar aquello que ya no está, pero que continúa dando forma a lo que somos: Maricel como espacio vivo, cargado de memoria, pero también abierto a nuevas interpretaciones. [Hasta el 25 de octubre. Museo de Maricel. Sitges. Museusdesitges.cat]







