La Colección Iberdrola conforma hoy un acervo que muestra la diversidad del arte moderno y contemporáneo, además de una sensibilidad especial hacia las formas de creación más actuales. Paralelos y meridianos, concebida como celebración del 125 aniversario de la compañía eléctrica, descubre una de las colecciones corporativas más sobresalientes del panorama internacional. Las salas del Museo de Bellas Artes de Bilbao acogen una selección de 138 obras que trazan un estimulante mapa del arte moderno y contemporáneo. Además, se presentan por primera vez al público dos vistas de Bilbao de Antonio López, pintadas desde la Torre Iberdrola y aún en proceso de ejecución.

Firmas tan relevantes como Alex Katz, Andy Warhol, Marina Abramović, Miquel Barceló, Ai Weiwei, Tracey Emin, Olafur Eliasson, Bill Viola, Donald Judd, Gerhard Richter, Antonio López o Anselm Kiefer articulan un itinerario de primer nivel. El recorrido se expande hacia el atrio de Torre Iberdrola, donde la narrativa expositiva culmina con obras -varias de ellas site specific– de Kenneth Noland, Darío Urzay, Cristina Iglesias, Txomin Badiola, Jesús Mari Lazkano, Juan de Sande, Javier Pérez y Asier Mendizabal.
Comisariada por Gilermo Zuaznabar, la muestra se articula en torno a dos ejes conceptuales: los ‘meridianos’, que estructuran los grandes temas de la colección, como la luz, el cuerpo, la naturaleza y la arquitectura; y los ‘paralelos’ que reflejan un arco cronológico y geográfico, desde los inicios de la modernidad artística en el País Vasco a finales del siglo XIX, pasando por el desarrollo de las vanguardias a partir de la década de 1950, hasta llegar a los lenguajes más globales del siglo XXI.

Como explica en el catálogo de la exposición Rafael Orbegozo, responsable de la Colección Iberdrola, “la empresa decidió comenzar a formar una colección de arte en 2006. Se partió de la idea de completar el grupo de veintinueve piezas de relevancia con las que ya contaba la compañía -la mitad pertenecientes a la Escuela Vasca de principios del siglo XX-, para continuar con incorporaciones que llegaran a nuestros días y a las nuevas áreas geográficas en las que la empresa iba extendiendo sus actividades.” En su cotidianeidad, estas obras están expuestas en las instalaciones de la empresa, en sus oficinas y eso condiciona lógicamente los formatos. “Todas están, sin embargo, a disposición de la sociedad, uno de nuestros principales objetivos”, observa Orbegozo, “prueba de ello son los 174 préstamos que hemos realizado en los últimos diez años para exposiciones de otras instituciones.” En la actualidad la colección de la compañía la componen alrededor de 400 piezas de pintura, escultura, dibujo, fotografía, video, instalación y arte digital. [Hasta el 30 de agosto. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Bilbaomuseoa.eus]







