El Museo del Diseño de Londres dedica una retrospectiva al cineasta Wes Anderson (Houston, 1969) cuyas películas son conocidas por su excentricidad y un estilo visual y narrativo único. Wes Anderson: The Archives recopila más de 700 objetos, desde storyboards, polaroids, bocetos y trajes usados por personajes de sus películas, hasta marionetas de stop-motion, maquetas en miniatura, pinturas, atrezo e incluso libretas manuscritas. La muestra, realizada en colaboración con la Cinémathèque française de París, abarca toda su trayectoria, incluyendo piezas de su último filme: La trama fenicia (2025). “Wes Anderson lleva coleccionando objetos toda su carrera, y sus archivos, que constituyen la columna vertebral de esta muestra, dan testimonio de ese instinto. De hecho, en su última película, el coleccionismo desempeña un papel central, ya que el protagonista, Anatole «Zsa-zsa» Korda, es un apasionado coleccionista de arte, libros, casas y negocios”, declararon las comisarias, Lucia Savi y Johanna Agerman Ross.

La perfección obsesiva del texano es de sobra conocida pero Agerman Ross contó que, durante los preparativos de la exposición, habló con artesanos que habían colaborado con él quienes le confirmaron que solían mantener largas correspondencias por correo electrónico con él para discutir cada detalle de los accesorios de las películas, incluidos mínimos ajustes de tipografías y colores para portadas de revistas que aparecen en pantalla apenas unos milisegundos.
El recorrido comienza con Bottle Rocket, de 1996, su primer largometraje, y llega hasta su corto ganador del Óscar, La maravillosa historia de Henry Sugar (2023), así como La trama fenicia (2025). Sin duda la pieza más impactante es la monumental maqueta en color rosa chicle del Gran Hotel Budapest, que se utilizó para la fachada del edificio de la película homónima. Sus más de 3 metros de ancho, ilustran el exigente detallismo de Anderson como cineasta.

Igual de representativas son las máquinas expendedoras de Asteroid City (2023), el abrigo de piel de Fendi que lució Gwyneth Paltrow en el papel de Margot Tenenbaum en The Royal Tenenbaums (2001) y los títeres originales utilizados para representar a las fantásticas criaturas marinas en The Life Aquatic with Steve Zissou (2004). También se expone El niño de la manzana, el “inestimable retrato renacentista” que hereda inesperadamente el personaje de Ralph Fiennes, Gustave H, en El Gran Hotel Budapest (2014). En realidad, el cuadro es una creación contemporánea del artista británico Michael Taylor y fue encargado por Anderson especialmente para la película.
En la exposición también puede verse un animatic: un storyboard animado en blanco y negro que Anderson usa para mostrar a los actores y al equipo de rodaje cómo quiere que aparezcan las escenas en pantalla. El director incluso se graba a sí mismo leyendo el guion sobre él para que los actores sepan cómo quiere que digan sus frases. [Hasta el 26 de julio. Design Museum. Londres. Designmuseum.org]









