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Inicio » Vida de artista » Francis Bacon y el abismo del alma

“Quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un trazo de eventos pasados, como el caracol que deja su baba”, dijo Francis Bacon cuya implacable visión del mundo, estaba construida tanto por imágenes sensuales como feroces. Cuando sus cuadros se presentaron por primera vez después de la Segunda Guerra Mundial, fueron recibidos por el público con horror. Desde entonces, además de su capacidad para conmocionar con pinturas que, como él decía, “atacan al sistema nervioso”, se le reconoce el don para captar con el pincel las debilidades y pulsiones del ser humano. Con motivo de la exposición que le dedica la Royal Academy de Londres repasamos la intensa biografía de quien fue uno de los grandes pintores del siglo XX, cuya vida, por casualidades del destino, acabó en Madrid. [Francis Bacon en su estudio, c. 1972 ©2000 Topham Picturepoint. Cordon Press]