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Inicio » Noticias » Hurtuna, el genio discreto

“La obra de Josep Hurtuna (1913-1978) es una de las muchas revalorizaciones pendientes del arte catalán. No es fácil concretar las razones de que su producción, de sólidas condiciones y logradas y valiosas pinturas, dibujos y obra gráfica, no lo hayan terminado de colocar en el lugar destacado que merece…” asegura el crítico José Corredor-Matheos, en la presentación de esta exposición, comisariada por Francesc Mestre y Lluís Ventós, con la que la Sala Parés reivindica el legado de este autor que fue una voz distintiva en el arte catalán de la postguerra.


Composició ritmada, 1965 (Homenatge a Rafael Alberti)

Como constata Corredor-Matheos: “en las artes plásticas, el afán de llamar la atención provocando oscurece de un modo u otro, y con demasiada frecuencia, los valores verdaderamente sentidos”. Hurtuna ejemplifica el caso contrario. Trabajó de forma callada y perseverante y esa actitud, tal vez, le mantuvo apartado del foco mediático. Si en una primera fase cultivó el paisaje y los bodegones florales, a partir de los años 50 inició un periodo de figuración esquemática que desembocaría en la abstracción.


Autorretrato de Josep Hurtuna

En el conjunto de su obra sobresale su labor de grabador que llevó a Aguilera Cerni a definirle como “un maestro en el cultivo de la litografía”. [Hasta el 14 de abril en la Sala Parés de Barcelona.]

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