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Inicio » Entrevista » Jordi Teixidor, fin y principio

En 1997, Jordi Teixidor (Valencia, 1941) celebró una antológica en el Instituto Valenciano de Arte Moderno dentro del marco de los 25 años del museo. Aquel proyecto fue un magnífico preludio de cinco lustros más, sumados a una fecundísima trayectoria revisada y renovada en esta nueva exposición, titulada Final de partida, abierta en el museo valenciano hasta el 5 de junio. Si tuviéramos que emplear una sola frase que se amoldara a la personalidad de este creador de metalenguajes en torno al soporte-color, lo más acertado sería recurrir a sus propias palabras, pronunciadas en el discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes en 2002: “Dedicarse al arte significa elegir una realidad donde instalarse y escoger un lenguaje para expresarla”.  Teixidor fue resorte de la Nueva Generación (vinculada en parte a las tesis de Support- Surface), que a finales de los sesenta reclamaba un lugar visible para la abstracción pausada. En ese contexto de intelectualización del arte desde la percepción prolongada, ha ido tejiendo un continuum vital de espacio-color-geometría, asimilando la máxima reinhardtiana “el arte como arte”. Lector empedernido, estudioso de la historia del arte, la filosofía, la poesía, admirador del Matisse más sintético y menos exótico, conversamos con él al abrigo de su estudio madrileño. [Amalia García Rubi. Foto: Alfredo Arias]